Ten Years After, Alvin Lee, guitarra; Ric Lee, batería;
Leo Lyons, bajo; y Chick Churchill, teclado.
Ten Years After - Spoonful (1968)
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
martes, 21 de agosto de 2012
lunes, 20 de agosto de 2012
Tintas
viernes, 17 de agosto de 2012
Tiempo
A la torpe lentitud de la tortuga
se unió la rápida carrera del conejo,
y de aquel encuentro enamorado
nació una gran roca en los rastrojos
que el hombre intenta arrojar al fuego
una y otra vez:
la leve lentitud del tiempo.
Citas desinteresadas
Se miente más de la cuenta
por falta de fantasía
también la verdad se inventa.
-Antonio Machado-
por falta de fantasía
también la verdad se inventa.
-Antonio Machado-
Si dolce e il tormento
Si dulce es el tormento que tu boca me absuelva
del dolor de la vida
que tu mano me nombre con una caricia
que tu lengua en la mía sea una voz
confesándonos besos
o he pecado en tu ausencia
con los nombres de otros.
del dolor de la vida
que tu mano me nombre con una caricia
que tu lengua en la mía sea una voz
confesándonos besos
o he pecado en tu ausencia
con los nombres de otros.
Si dulce es el tormento que tus poemas de hierba
crezcan en mis dedos
una tarde dos noches
que me visitó la urgencia
los poetas los libros
las rutas olvidadas
los ruidos que dejamos
la mirada encendida.
crezcan en mis dedos
una tarde dos noches
que me visitó la urgencia
los poetas los libros
las rutas olvidadas
los ruidos que dejamos
la mirada encendida.
miércoles, 15 de agosto de 2012
Pasado
Si estás solo o fueres abandonado
el silencio que te rodea
el silencio que te rodea
es orbital y no puedes oírlo.
Ahora único y rotundo
te das nombre de solitario
y lo que sobra eres tú.
Tú como esa vacuidad del lugar
que dejan las hojas en el árbol
cuando muertas
se recogen a meditar en tierra
cayendo
con un golpe definitivamente santo.
Todas las huellas son tristes
porque llevan un débil viento
que las borra
impidiendo que regreses
al pasado.
martes, 14 de agosto de 2012
Necesito hablar con algún transeúnte
Necesito hablar con algún transeúnte,
platicar al oído de un sauce llorón,
necesito comentarle a alguna papelera
desde sus fondos de espanto
que yo también vivo de sobras orgánicas,
o hablar de metafísica abrazado a una farola
que luce sin luz.
que yo también vivo de sobras orgánicas,
o hablar de metafísica abrazado a una farola
que luce sin luz.
Pero a ti te busqué toda la noche,
de avenidas desiertas y calles oscuras,
como un poeta de Hermes perdido en un verso.
Registré los jardines
la flora intestinal de la basura
de avenidas desiertas y calles oscuras,
como un poeta de Hermes perdido en un verso.
Registré los jardines
la flora intestinal de la basura
y me quedé dormido junto a una madreselva.
Me despertó un transeúnte
que como yo viajaba en un barco a la deriva
en medio de la noche, colgado en la tormenta
mientras el asfalto ardía de lava y sal.
mientras el asfalto ardía de lava y sal.
Meu amor, miña nena,
necesito hablar con algún transeúnte,
cenar contigo en el palacio de invierno,
pedirle un autógrafo a aquel bolchevique,
que enamorado, hizo una revolución
para conquistar el corazón de su amada.
cenar contigo en el palacio de invierno,
pedirle un autógrafo a aquel bolchevique,
que enamorado, hizo una revolución
para conquistar el corazón de su amada.
sábado, 11 de agosto de 2012
Supón, caray!
Supón que vives en un cuarto
supón que no eres nadie
supón que mueren los demás
y tú -fatalidad- siempre te salvas
supón -lo siento- que solapadamente dejas de ser tú
y siembras un útero de ciertas anomalías
también llamadas traumas.
Supón que no comes
supón que siempre fuiste otro
y ahora no eres nadie
supón que jardín y arriate o macizo en flor
supón que entre los desnudos -los hay a millones-
hay uno que te gusta -aquí se inicia el desequilibrio- o que te ama
supón -no toda la responsabilidad va a ser tuya-
que jamás te dejaron ser otro
y este hombre que eres no te gusta
supón que nunca quiso la nada ser nada
supón que todo son dudas en tu vida
y que ese viejo remordimiento puede que no sea
tuyo del todo y pertenezca a tantos
supón que yo no soy el culpable de esto
ni tú
ni nadie
ni los demás
es la tristísima vida
o sólo una disculpa
o que he cogido un poco de frío en la espalda
caray!
viernes, 10 de agosto de 2012
Souad Massi
Souad Massi, argelina. Blues y arena. Y con este calor
de 50 grados me acordé del desierto. Y de estos sonidos
del Magred, en bereber, lugar por donde se pone el sol.
de 50 grados me acordé del desierto. Y de estos sonidos
del Magred, en bereber, lugar por donde se pone el sol.
Prefiero Pepa a la revolución
Una frase escrita en la pared,
por ejemplo: “No pienses que te olvido”.
Un charco de agua sobre la acera,
tal vez derramada por una nube triste.
Una huella en el cristal de la ventana
olvidada por una fugaz despedida.
Un zapato perdido durante la huida:
sus cordones desatados de dudas.
Motivos suficientes o tal vez necesarios
para salir tras la noche y perderse en ella,
o para creer que el autor de estos versos
fue un tipo sensible que desnudó preguntas.
Bastarda noche la noche propicia,
esa en la que se toman trágicas decisiones
que atañen al hombre, sus asuntos,
resueltos siempre de noche, su viva complicidad
de confidente amparándose en las sombras,
embozado lunático de mirada torva
que hace del soslayo profesión.
Pero fue en el envés de la hoja,
en el revés,
fue en el revés donde aprendí
que me lo jugaba todo a una sola carta.
Y en esa mano fácil, yo iba de farol.
Afuera, en la calle de esquinas rotas,
en las sombras de la noche,
amparado en la soledad o la ruina
de una ciudad que duerme o se conforma,
amigo Batania,
yo también prefiero Pepa a la revolución.
jueves, 9 de agosto de 2012
Cuerpo vislumbrado
Vestigios marfiles del cuerpo tan amado,
el que a la vez te nombra, tan querido.
Vestigios de un tiempo ensimismado
donde el evocado cuerpo es exigido.
Vestigios azules del cuerpo vislumbrado
entre la leve sal: la sed de los vestidos.
martes, 7 de agosto de 2012
Otra noche más
Otra noche más y tu cuerpo hallado en la maleza
responderá a las larvas en su iniciático viaje,
que tú también deseas ser insecto,
y las crisálidas te juran que contaron contigo.
La promesa de volar hacia la luna llena
revitaliza tu sangre con sombras de lejanos cometas.
Deja que el tiempo, como la mirada,
tenga un ruido interno. Todo fluir es pausa.
tenga un ruido interno. Todo fluir es pausa.
lunes, 6 de agosto de 2012
domingo, 5 de agosto de 2012
Dedicatoria
Hoy no es el día de los enamorados. No es el día, espero, de nadie, debería ser por tanto el día de los anodinos. Y es verano y agosto. Llegará el otoño, el viento que enfría las hojas y con él la muerte de las últimas rosas. O los últimos besos. Nosotros los poetas tenemos poemas como balas el rifle, como hojas el árbol, como estrellas la noche, como gotas de agua la lluvia. Uno de esos poemas como una bala, como una hoja, como una estrella, como una gota de agua, quiero dedicarselo a todas ellas: a las flores muertas, a los perros callejeros, a los empinados e iracundos músculos que se levantan cada día (el músculo duerme, dice el tango que cantara Gardel) para amar y morir, desear o ser, siendo como somos ese perfecto cero universal que bajó del cielo sobre nuestras cabezas, porque el mundo y la vida acaba y empieza cada segundo partiendo del cero. Quiero dedicárselo al mar. A algún río. Al que acaba de perder el trabajo. Al que lo acaba de encontrar, porque se lo ha quitado al anterior, al menos eso piensa el primero. A “Vinatea”, escritor, bibliotecario. A la paloma muerta que esta mañana encontré en la acera. A un par de poetas, no hay muchos más. A un mirlo negro. A los encoñados, porque ellos conocerán el tacto de la húmeda seda. A Pilar trabajadora de “Induico”, por aquella noche que se desnudó para mí, tan fresca, tan hermosa, que aún me duele el corazón. A las mujeres. A los que no han aprendido a leer. A los que escriben. A los que escriben mal. A los hombres. Al amor, porque ya nadie muere de él. A los toros que mueren en las plazas buscando un punto de luz, para salir huyendo. A “Tres Efes” que hace 29 años que no está aquí, pero está allí. A Missael por lo mismo. A los suicidas, claro. A mi niñez. A la amenaza permanente y lo caro que nos sale ignorarla. A los diferentes. A las divorciadas. Para todas mis amantes vivas y muertas. Para el balcón de la luna dónde aprendí a amar. A Félix García porque me llevó al Norte. A Juan Quintana porque me llevó a otros puntos cardinales. A Hugo, porque está en el paraíso, de dónde no debieran salir los niños. A Diego que le sigue a todas partes. Al caballo que montaba Kafka galopando praderas en llamas. A Alejandro Martín-Consuegra porque siempre me felicita por Navidad. A mi madre, que tiene un golpe de juventud en la memoria. A J. Blas R. Bustos porque sigue en una brecha cotidiana que se abrió en propia carne, y jamás le entienden. Para aquella alemana que me enseñó a besar bajo una farola de la calle Juan Bravo. A la Ángela de antes y después. A Mª del Mar porque aún está huyendo de mí. Al tanto por ciento de asistentes menos, que no fue a la Feria del Libro 2012. A la camarada de la célula de Prosperidad ataviada de verano del 79, vestido vaporoso y yerba, por tantas promesas hechas desde el triángulo blanco de sus muslos. A todos los que olvido para defender la memoria. A los maliciosos. A los grandes conspiradores de pequeñitos salones de té que aún se creen de izquierda. A las estanterías vacías. A Mercedes porque su vagina ahora es puro incienso y por tanto un pronunciado amén. A los del 15M que giran y giran en todas las plazas de este país, y esperan que Godot les dé los buenos días. A las calles que entendieron mis pasos. A las paredes que no entendieron mis pintadas. A Juan ("jero" para los suyos). A los amaneceres silenciosos y blancos de Conil. A todos ellos esta prosa antojadiza que nace de un pasado que nunca fue anodino. A Pepa, que la llevo en el corazón, en los labios, en los ojos, entre los dedos:
Hábil desde la mano al cuerpo del otro que la toma, vigilando la piel con posibilidad de acercamiento, algún roce, algún extraño color, la tersura, ese tacto que puede imitar la suavidad. Deslizó los dedos bajo la camisa dejando tras de sí un reguero de sinsabores, un contenido deseo de ser necesitado. Tocó su hombro, suspiró en su oído, el otro musitó lentitud sobre su rostro, y lamió o quiso ser pureza y piedad, casi suplicó cuando la mirada era un lógico abismo, donde en el fondo del mismo se encontraba la mullida sangre, tan espesa, tan caliente, recorriendo los lugares que estaban siendo habitados. Tocó los nudillos, besó la palma de su mano, deslizó la mejilla por su garganta, y dejó una saliva inmóvil sobre la curvatura donde el brazo y el cuerpo se hacen remo y barca. Palpó con sus dedos una piel como la suya, porque la propia estaba siendo explorada y cuando ambos coincidieron en un claro de la selva epidérmica, hicieron fuego de sus carnes, humo de sus huesos y los pájaros que habitaban en ellos, cruzaron volando la dimensión de las temperaturas, la redondez de las esferas, el cilíndrico volumen donde se funden la transparencia del cristal, con la nada y los espacios.
viernes, 3 de agosto de 2012
Multitud incesante
¿Qué hago yo aquí
multitud incesante
rodeado de piedras?
Agua, dadme agua,
su forma doblega mis labios
y mi boca sedienta de palabras
llena de besos las fuentes
llena de besos las fuentes
ocultas del desierto.
Allí el tiempo de multitudes
es lento y los muchos se serenan.
Venid a darme nombre
ahora que ya solo. Uno.
Allí el tiempo de multitudes
es lento y los muchos se serenan.
Venid a darme nombre
ahora que ya solo. Uno.
Almas Humildes: "Cuervos"
Trío madrileño formado por Antonio Resines (primo del actor)
Juan Francisco Seco y Alex Kirschner.
Juan Francisco Seco y Alex Kirschner.
martes, 31 de julio de 2012
La lluvia
Una lluvia sobre otra lluvia no crea un arroyo
ni un rio ni un océano
crea un espacio de silencios entre ellas dos
una lámina inocente deslizándose
sin aromas
desde el filo de un cuchillo azul
que besa lentamente la carne del agua
y la ama devorándola.
Una piedra lanzada contra la lluvia
no hace ruido:
lo que oímos es la cáscara de la palabra
el envoltorio de el viento y la letra de una melodía
que nunca tuvo garganta de pájaro.
Lo que oímos son los pasos de la lluvia
perdiéndose en la tarde blanca
a la lluvia enredada de cuerdas
ahogándose en la tarde amarilla
golpeándose contra la piedra más huérfana
y que acaricia una mano traslucida.
Mick Taylor - Blues in the morning
Blues en la hora de la siesta, y que se llama de la mañana.
Mick Taylor, aquel joven que se enroló en los Rolling Stones,
proveniente de la escuela de Mayall, reemplazando a Brian Jones.
Y que duró tan sólo cinco añitos con el grupo. Hizo bien en
alejarse de ellos. En su lugar llegó Ron Wood.
Mick Taylor, aquel joven que se enroló en los Rolling Stones,
proveniente de la escuela de Mayall, reemplazando a Brian Jones.
Y que duró tan sólo cinco añitos con el grupo. Hizo bien en
alejarse de ellos. En su lugar llegó Ron Wood.
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