viernes, 9 de diciembre de 2011

Hembra

Huida de ti transformé
un pedazo de amor en pan.
Comer de él soledad
alimentó de ti mi carne
solitaria
en las ultimas caídas
al fin nutrida
me levanté.
Una palabra muda
lo presenció todo
sin decir
sin nombrar.
Y mi cuerpo avanzó
ágil en la oscuridad
como la hembra que nunca fui.

12 comentarios:

Hostal mi loli dijo...

Me gustaría saber que hay dentro de tu cabeza para poder hacer estos poemas. Un beso.

Tomás Rivero dijo...

En este caso había una mujer. La que me gusta ser, cuando descubro al tipo que soy.

Un beso, curiosa.

Eva R. Picazo dijo...

Es un poema arriesgado
Madrid o cadiz?

Tomás Rivero dijo...

Las asociaciones me encantan. ¿Es un poema arriesgado dependiendo de Madrid o de Cádiz? :)

Es un poema arriesgado, sí.

Cádiz.

Eva R. Picazo dijo...

Que suerte tienes!!! yo Madrid, frío y seco
:)

Anouk A. dijo...

Siempre tiene un riesgo tratar con la otra parte, el hombre/la mujer que llevamos dentro. Son cosas que ocurren calladamente y no es fácil escribirlas, por eso me gustó el poema :)

Tomás Rivero dijo...

Eva, no es suerte. Es poesía. Lo juro. (Soy un blasfemo).

Un beso.

Tomás Rivero dijo...

Anouk, es un riesgo, es verdad, tan grande que nadie quiere correrlo. Yo tampoco. Estos poemas se los debo a mi madre. Siempre lo digo.

Besos.

Eva R. Picazo dijo...

blasfemo!!!

:P

Tomás Rivero dijo...

debilidad!!!

:P

Shandy dijo...

Cuanto más alta es la caída, mayor será el triunfo. Y sí,de esto,las Hembras saben.

TOMÁS RIVERO dijo...

Shandy, estos poemas me cuestan, me cuesta decir desde vosotras lo que es vuestro. Y no meter la pata.

Admiro mucho a la mujer.

Un beso.