Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
lunes, 29 de agosto de 2011
BRUTO
Y de esta fálica
omnipotencia
mi rebelión de obreras
me defienda.
-Ana Istarú-
Bruto llegó diciendo estoy en forma
preciso una tía mira como la tengo
llevo dos semanas sin tocar un coño
ahora mismo me follo a esa que viene
por la acera con esos pedazos de tetas
con ese culo a medida de mi polla.
Y la tía quiso.
domingo, 28 de agosto de 2011
Considerare
Considerando en suma -que diría (o dice) Vallejo-
la muerte accidental del cuerpo que me porta
o la caries del traje que me viste
accedo triste al cero que me suma
a la masa que dice que me acusa
con su dedo cardinal
resto algarabía a la historia que me llama
y visto la blusa de sudar mañana.
Considerando la adición a anémicas sustancias
dados al vicio los reiterativos dedos de carpos calizos
sempiternas veletas que señalan la hora de mi muerte
sus manecillas tristes y sensoras palpitan digitales
cuando indican la alquimia de la piedra
que yerma amenaza mi frente con un golpe
de minutos turmalina hora gema
el cuarzo azul que en mi cabeza hace sangre pedernal.
Considerando en fin el número aritmético y plano
(geográfico elenco de sobresaltos y tristezas)
que leo y leo a mi amigo Juan a mi amigo Pablo
y también a César
digo
qué vida sin la palabra de ellos
qué puta vida.
Considerando que la vida el tiempo
acarrea errores
y muy poco acierto
lamentando el discurso de mi carne de cisne
o mis plumas de tigre transparente
me dispongo valiente a ser un héroe
un soldado un militante ariete ácido
me adentro en el adentro de las cosas
y soy dispuesto.
Anouar Brahem: Les Jardins de Ziryab
la muerte accidental del cuerpo que me porta
o la caries del traje que me viste
accedo triste al cero que me suma
a la masa que dice que me acusa
con su dedo cardinal
resto algarabía a la historia que me llama
y visto la blusa de sudar mañana.
Considerando la adición a anémicas sustancias
dados al vicio los reiterativos dedos de carpos calizos
sempiternas veletas que señalan la hora de mi muerte
sus manecillas tristes y sensoras palpitan digitales
cuando indican la alquimia de la piedra
que yerma amenaza mi frente con un golpe
de minutos turmalina hora gema
el cuarzo azul que en mi cabeza hace sangre pedernal.
Considerando en fin el número aritmético y plano
(geográfico elenco de sobresaltos y tristezas)
que leo y leo a mi amigo Juan a mi amigo Pablo
y también a César
digo
qué vida sin la palabra de ellos
qué puta vida.
Considerando que la vida el tiempo
acarrea errores
y muy poco acierto
lamentando el discurso de mi carne de cisne
o mis plumas de tigre transparente
me dispongo valiente a ser un héroe
un soldado un militante ariete ácido
me adentro en el adentro de las cosas
y soy dispuesto.
Anouar Brahem: Les Jardins de Ziryab
Órdinas (20)
Un estado de ánimo descompuesto,
relativamente anárquico,
produce un residuo, más o menos tóxico,
dependiendo de las necesidades de energía
que esta sociedad caprichosa demande.
A los filólogos
Cuando en una curva del papel
la pluma pisa tinta y patina
dime tú que sabes de letras
sólo porque multiplicas
los grados topográficos
del desnivel
su cambio de rasante
con el sueño de arriba
¿adónde van los cuerpos las almas
del derrape,
las noches de lástima,
las cartulinas rotas,
los libros quemados,
el insomnio estricto de la palabra,
el verso que jamás se escribió?
sábado, 27 de agosto de 2011
Vanos caprichos
Vanos caprichos (miel y abejas)
Dulce como la miel ayer volví
sobre mis pasos.
Rehabilité mi vida
poniendo arena en mis ojos
y sediento cedí
a vanos caprichos
y fui oh amada mía
sobre intensos abrojos
el silente amante
que atenaza tu vida
ciego de abejas.
Vanos caprichos (lúdico cuerpo)
Querida he rozado tu piel con una mano
que no era mía
y tu piel agradecida ha tomado forma
como un cuerpo extraño y familiar
en el que dejaste el cauto sopesar de tus deseos.
Tu enamorado ardiente, cómplice dulce
mojado en vino, te recuerda alegre.
Vanos caprichos (amor)
Confundir un patrón determinado
unos modos y unas formas
los cuerpos
dejar sobre ellos un estigma
una marca esas sobras
que el otro nunca quiso.
Las ausencias
| (Pancratiunm Maritimum. Lirio de mar) |
Llamaremos métrica a esa distancia que hay
entre el uno y el otro.
Llamaremos medida al acto de pasar la mano
por esa distancia.
Métrica y medida apaciguan por un instante
y en ese interludio
considere uno la gravedad del otro
y los dos hagan frente
al distante placer de amar las ausencias.
viernes, 26 de agosto de 2011
La luz debida
La luz hierve debajo de mis párpados
-Antonio Gamoneda-
Intentando encontrar la luz debida
he visto cuerpos ensangrentados en la nieve
flores secas astros apagados
aspas y alfileres.
Intentando que la luz sea distinta
párpados gigantes caídos en la niebla
necesitaban la humedad para no morir
y se cerraban oscuros
sobre si mismo se plegaban.
Como una flor se abrían al día siguiente
para ver el derrumbe de las sombras
intentando encontrar la exactitud.
jueves, 25 de agosto de 2011
María Polydouri
En alguna ocasión este blog de folios grapados hizo excepción para que su trayectoria de hojas sueltas, no se convirtiera en dogma.
Y todos sabemos que este poema de María Polydouri es un hermoso poema.
Al igual que esta triste balada sobre la poeta, cantada por María Kouyioumtzis.
SOLO PORQUE ME AMASTE
No canto sino porque me amaste
en los años pasados.
Y ya con el sol, con presentimientos de verano,
ya con lluvia y con nieves
no canto sino porque me amaste.
Sólo porque me tuviste entre tus brazos
una noche y en los labios me besaste,
sólo por eso soy hermosa como un lirio siempre abierto
y aún conservo un temblor en mi alma
sólo porque me tuviste entre tus brazos.
Sólo porque tus ojos me miraron
con el alma en la mirada,
orgullosa me adorné con la corona
más excelsa de mi existencia;
sólo porque tus ojos me miraron.
Sólo porque me amaste he nacido,
por esto se dio mi vida;
en el triste vivir no realizado
mi vida se cumplió.
Sólo porque me amaste he nacido.
Sólo porque tan bellamente me amaste
viví para multiplicar
mis sueños, amado mío, que cual astro te pusiste.
Y así en tal dulzura muero
sólo porque tan bellamente me amaste.
Ala, venga, imagina lo que quieras
Tus caballos se mueren por falta de viento.
-Neorrabioso-
Ala, venga, imagina lo que quieras,
pon aquí un verso como una noria
que gire en canjilones de agua y saque de ti
como de un pozo
un cuerpo dulce y suave como una sábana,
cubierta de pasado, de gloria
o de historias nuevas.
Venga,
recupera la humedad de aquellas lágrimas
que cayeron un día que nunca fue desierto
en tu alma de aljibe
serena y sin secretos.
Anda ven, imagina
ten un sueño
yo conocí caballos
que rimaban con viento
y sus crines de agua conocieron
la lluvia mejor que nuestros sueños.
Sin espuelas ni espinas
aquellos caballos veloces
siempre fueron tras las distancias
dicen que sonriendo
y con sus cascos de acero
sembraron de albahacas
todos nuestros recuerdos.
-Neorrabioso-
Ala, venga, imagina lo que quieras,
pon aquí un verso como una noria
que gire en canjilones de agua y saque de ti
como de un pozo
un cuerpo dulce y suave como una sábana,
cubierta de pasado, de gloria
o de historias nuevas.
Venga,
recupera la humedad de aquellas lágrimas
que cayeron un día que nunca fue desierto
en tu alma de aljibe
serena y sin secretos.
Anda ven, imagina
ten un sueño
yo conocí caballos
que rimaban con viento
y sus crines de agua conocieron
la lluvia mejor que nuestros sueños.
Sin espuelas ni espinas
aquellos caballos veloces
siempre fueron tras las distancias
dicen que sonriendo
y con sus cascos de acero
sembraron de albahacas
todos nuestros recuerdos.
Órdinas (19)
La tinta se evapora, se disipa,
pero qué importa eso,
tan sólo ocurre si el frasco
no queda cerrado: el aire lo oxida todo.
Todo, menos la palabra,
aunque esta se escriba con tinta.
Mas a menudo me pregunto
si el libro debe permanecer cerrado.
22/02/07
miércoles, 24 de agosto de 2011
Tal vez
Tal vez en el silencio, a eso de las doce de la noche,
un par de horas después de haber amado tanto
será entonces cuando ponga fin a este escalofrío
y me dedique a filmar en la oscuridad
los besos perdidos por la alfombra,
o a recoger las pelusas livianas que dejaron
los cadáveres verdes de aquellos hombres
que intentaron amarte en mi presencia.
Y en ese silencio deduzca
que si te dejo no tenga a donde ir.
Que debo asumir que tú eres mi lugar de destino.
Aún me crucifican las encrucijadas
y nunca hice nada por impedirlo.
Órdinas (18)
Lírica y hasta eufórica
prenda a prenda
se fue despojando
de ellas.
Su piel a la luz
como la blanca arena
dónde nos hicimos playa.
Nos buscaron
pero no supieron los seres humanos
rastrear nuestras huellas
entre tantas gaviotas.
15/01/08
Ven amada
Ven amada, aún queda en mí,
como en un juego de niños,
si tú quieres, algo de juventud
que poder compartir contigo,
contigo siempre, porque tú,
más que las otras,
sabes sobre la carne
dónde se ubican, pulsando,
los resortes tiernos de la vida,
plenitud o fuente este surtidor inagotable
del que bebes la blanca cana dormida
de la muerte.
Silencio - Jan Garbarek
cuando quise ser la caligrafía de las brasas,
-Amalia Iglesias-
CUANDO quise ser la caligrafía de las brasas
tu alma trajo tristeza hasta la noche,
que escribió poemas de alcohol en las paredes,
y se meció al viento de las cortinas
un brumo eco de lejanos besos rotos.
Tu boca era de orfandad y frío
y mi mano te nombró
como se nombra a una calle cuando uno está perdido.
Si me quieres házmelo otra vez,
musitabas agónica y generosa
y de nuevo ser nuevo y ser hombre,
corazón loco, bandera blanca arriándose,
rindiéndose bajo una lluvia de besos.
No puedes dejarme ahora.
martes, 23 de agosto de 2011
Fábula
La mujer sostuvo su mirada
un instante en la mía
y se cruzó de acera:
"Es que tú miras como piensas".
un instante en la mía
y se cruzó de acera:
"Es que tú miras como piensas".
Paseo
Se tapó el recuerdo con la mano introdujo entre sus dedos
la mirada que sienten en la espalda los amantes
cuando se alejan
y deseoso de la nieve gris del labio que no habla
pero besa
sumóse a los paseos que dan los ancianos
tambaleantes
perdiéndose en la noche en el pasado
amargo
oportuno
y secreto
y nadie volvió a molestarle
con silencios llenos de murmullos.
Amada
Amada en esta noche tú te has crucificado
sobre los dos maderos curvados de mi beso;
-César Vallejo-
AMADA,
con valerosos soldados que vinieron del miedo
he intentado seducirte,
lograr que entretuvieras
tus cálidos labios en mi músculo primero.
Amada,
hoy, a esta hora perfecta y mema,
con héroes calamitosos y cobardes,
pedantes treintañeros pusilánimes,
he puesto en todas las fronteras
claveles y geranios, alguna madreselva.
Y para que huela a jazmín tu pubis
de sensual jardín guerrero
he colmado tu alcoba
de esta dulce enredadera.
Y mientras se llena la pagana noche
del aire de tus clámides
y un murmullo de minué
va apagándose en ti,
con un ejército de cobardes rastreo
el silencio de tus ingles
el olor azul de los armarios,
la soledad de margaritas y riberas
en los bordes tristes de la cama.
Sus pezones azules
Sus pezones azules
o también de añil,
su sexo violeta y de amarrilla soledad,
su mirada verde pidiendo
ven, entra en esta mojada selva
y despierta al feroz tigre
que ahora duerme para ti.
Fue así como crucé la maleza
para ser devorado por un manso tiempo
imprevisible y peligroso.
Los siglos hablan de mi gesto
rígido y hermoso
y postrado en la espesura
doy cuerda a enigmáticos relojes.
Ven, entra.
lunes, 22 de agosto de 2011
Portulaca
Portulaca umbraticola, originaria de América. Al parecer son híbridos obtenidos de P. umbraticola, y quizás ha intervenido alguna especie más. Es de esas plantas misteriosas que nadie da pistas sobre ella.
Cuando interrumpa lívido
CUANDO interrumpa lívido
o perdido,
cuando sea la causa que a ti
te mueve a querer a otros,
cuando mi espanto no tenga límites
y vea cómo te pierdo,
cómo te alejas de mi vida
poco imitable o a tener en cuenta,
cuando eso, que parece parvo, suceda
déjame suicida, poco hecho para la vida,
tan sólo un caso aislado,
lo que te sucedió de manera irremediable
y que ahora puedes corregir
conociendo caras nuevas, seres
que otro pánico arrojen a tus pies,
otros que vengan diversos
a dejarte el don de la palabra,
y que yo sea en todo eso un puro trámite.
Órdinas (17)
Un plano que se mueve en un plano
es una sonora y silenciosa línea.
El resto es horizonte
y la geometría especulación,
pero aveces se hace abstracta
y facilita la entrada de algún verso
en el campo visual.
9/01/08
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