sábado, 9 de agosto de 2014

Apenas un poema

Apenas una palabra,
como una voz
que te habita desde lo más hondo,
roza la noche,
la soledad torpe de la noche,
una palabra cogida al azar,
que escuchaste en tu oreja sorda,
o leíste en tu libro mudo,
y piensas en esas viejas historias
que cruzan la vida
y que van de aquí para allá
turbias, oscuras.

Y el día te encuentra
solo
sin amigos,
en brazos de una mujer que no recuerdas
dónde, a qué hora la conociste,
y huyes de allí
sin una caricia o el sabor de un beso.
Regresas caminando hasta casa
con un ansia dolorosa de madrugada,
sabiendo
que aquello que podías haber
sentido por ella
ya no sirve para nada,
pues tú siempre vives solo
y nunca nadie te acompaña
o desea.
Y nunca,
por cuestiones de principios vanos,
acumulas afectos
dependencias
o recuerdos.

viernes, 8 de agosto de 2014

Habilidad

He perdido el libro de instrucciones
y no sé amar más allá
de lo que me dicta la memoria
y un leve regusto manual
que los hedonistas llaman habilidad.



miércoles, 6 de agosto de 2014

La huella serena de mi mano

Poniendo lavadoras aprendía a quererte,
tendía tu recuerdo y la belleza húmeda
de tus telas,
esos tejidos de hilos que nos unen,
colgando tus blusas,
tu ropa interior,
aquellos vaqueros
que te sientan tan bien.

Y el sol lavaba con luz
un beso imborrable
en ese lugar intangible de felpas,
enjuagaba con vapor de sueños
la huella serena de mi mano
tocándote.


domingo, 3 de agosto de 2014

El agua de tus ojos

A María José Barrios (Hacía tiempo que no te dedicaba un poema)

Hoy mi mujer lavaba prendas delicadas
bajo el agua del grifo,
en una pila de piedra artificial
y usaba un leve jabón de dichas,
una intensa luz que penetraba en la terraza
a través de cristales encendidos,
una sonrisa sin nubes,
y al sol su pelo negro
de árboles y viento.
Y mientras la miraba pensé:
ten un pecho de abismo
poeta,
y nunca obedezcas
a razones,
escribe sobre espumas íntimas,
que el agua de tus ojos
lave la luz.


miércoles, 30 de julio de 2014

Armonía

Me acabo (¡al fin y al cabo!) de comprar hace cinco horas un par de armónicas.
¿Me hacían falta? No. ¿Tenía necesidad de mostrarme a mí mismo que aún puedo? Sí. ¿Me queda un blues aún por tocar? No. Pero en el intento está el éxito. ¿Acaso necesito reafirmarme o confirmarme? Sí. Repetirme en el intento. ¿Hasta cuando y para quién? Como escribir. Como follar. Y al fin y al cabo todo es músculo. Inténtelo. Inténtolo. Algunos músculos tienen sus raíces en el cerebro. En el de un blues. De un poema. De una caricia.


lunes, 28 de julio de 2014

Un errado

Permanecen los garitos abiertos.
Alguna ventana con la luz encendida
de dormitorios que inducen al insomnio.
Los pájaros más oscuros de la noche
se aferran a las gárgolas más altas.
Y un silencio de hombres desanimados
resbala sobre los adoquines de la calle
hacia sumideros que siempre se tragan
los secretos.

Hay esperanzas de encontrarse
un día de estos
y tomar unas cervezas ligeras en alcohol
y mañana veremos
si aún la carne
guarda algún reflejo de esa luz a ratos compartida
sobre la mesa de la noche anterior
donde unos amigos pensaron de ti
que eras un errado.

viernes, 25 de julio de 2014

Un país sin huellas

Ya no me queda nada.

Apenas aparcado
resumo la noche,

con los ojos cerrados
voy viendo el color negro
en el fondo lejano
de un punto de luz.

Tus ojos me hacen falta
para que dentro de mí
vean
la mirada torva
de sangres irascibles,
este andamio de huesos
que quiere dirigirse, sin prisas
a la duda.

Ya no me queda nada.
Una burla extranjera
va vistiendo esta carne
con tela de sacos,
viejas canciones viejas
y ropa de arrieros.

El jabón de nadie
lavándose conmigo
y ya es nuestra la carne
que tarda en decidirse

si detrás del poema,
aún puede haber alguien.

martes, 22 de julio de 2014

A tu impaciente corazón de amante ciega

Dame el tatuaje que como un incesto
se desangra en tu piel,
cielo y tierra entregados
a lunáticos maridajes,
el primor fililí de puntillas y blondas,
los rasos de esa niebla
que transita en tus muslos,
y con todo ello haré un adorno,
bejuquillo abalorio de cuentas nuevas
ceñido a mi cintura,
a mi vientre de agosto,
a tu impaciente corazón de amante ciega.

viernes, 18 de julio de 2014

Johnny Winter

Me quedo solo. Por ideología y por edad. Me duelen los cojones del alma. Me duele esta vida por que conocí cómo era la vida hace 50 años. Me cago en to. El tiempo que no existe nos mata. Aún me quedan unos cuantos polvos. Que se jodan los que me quieren lisiar la vida. Alguno habrá. Saco la cabeza bajo el carbón y resoplo. Estoy cabreado. Cabrones. Ha muerto Johnny Winter. Setenta tacos. Lo escuchaba en el 68 bajo el sol de aquel pedazo de Extremadura con cara de desierto y franquistas por todas partes. Lo escuchaba a pesar de los putos sabañones y un país con olor a pies que pensaba con los ídem. Estas músicas eran un soplo de libertad, casi salvaje.

Johnny Winter. Un caballero tejano, albino del blues blanco, para más redundancia, con voz dura de tejano curtido. Ya sé que a tipos como a este lo disfrutamos, antes y ahora, cuatro chalados, y parece que ya hemos disfrutado demasiado. Que les den. Y que el blues, hace 50 años, era una cosa de niños raritos como yo. Larga vida al blues. Y que no descanse en paz, que siga tocando los güevos al altísimo. Va.

martes, 15 de julio de 2014

Libertad

La espina que más duele,
la que erosiona la garganta,
te ahoga,
nubla la mirada,
te mata,
llena tus ojos de sombras,
siempre es la de ese pez
que nada libre
allá en alta mar.


miércoles, 9 de julio de 2014

Cotidianidad (Domingo por la mañana)

Ahora todo es más normal
de lo necesario.
Tú tienes un espejo para ti
y yo un armario repleto de ropas
viejas y usadas, nuevas y sin estrenar.
Vivimos rodeados de imágenes que salen de los muebles,
puertas desvencijadas,
cajones descolados,
y nos vamos transformando en lo que somos.

Sumamos contrariedades
a todo lo que ya fuimos,
y pensamos en escapar
mirando nuestras manos y nuestros pies,
tocando el suelo y las paredes
sin movernos del sitio,
sin mirar a otro lado,
y un halo de nieblas
rodea nuestros cuerpos inmóviles,
a ratos invisibles
y que el tiempo fue dejando inertes.

Ahora todo es más normal
e innecesario.

Efímero

Fue aquella manera de adaptarse a lo efímero

-relación social, cultura, amor, política,
obras hidráulicas o viajes por el cielo,
unas huertas junto al río-
lo que hoy nos ha convertido en seres eventuales.

Aquella pléyade de sedientos
que cruzaron los viejos arenales
traían una sed de olorosas maderas,
pulsos perfumados,
un bosque talado de recuerdos,
un asilvestrado can,
su frontera de orín,
y mi corbata de reo.

Demasiado tristes, o demasiados solos.
Año 2014. Repítanlo con letras:
dos mil catorce,
y piensen si les duele el número
que no asumieron o la frente
con la que no pensaron.

miércoles, 25 de junio de 2014

Siervo de la gleba

I


El dolor, sus gemidos afirman en mí su poder
y en medio de la noche
soporto la soledad del desatendido,
del desamparado que como yo cocina a estas horas
nocturnas cenas acaecidas, sufragadas con el llanto,
el desamparo, la ilusión rota;
digeridas entre evocaciones y ciega humildad
este hombre, hermano camarada envarado y serio,
olvidado en su cocina como yo en mi alcoba,
con su cena él, con mi dolor yo,
ambos rotos por la distancia,
dos seres que afrontan el futuro
con económica ilusión y desastrosa forja,
en porfía. Dos siervos. Dos plañideras.


II

Que yo sea un siervo de la gleba
y que a mí me aten,
y que tú difundas desastres o quiebras personales
con alegría suficiente y la felicidad rotunda
como para hacer del disimulo un arte.
Que yo sea vil y pendio, infamante o vílico
más nunca señor de la hacienda y sus enseres.
Aspira sus aromas, haz que tu sangre viva
rodeada de mágicos impulsos y nazca de mi carne
el vital hilo de vida que nos ata.
Sea yo, por tanto, un fracasado varón,
tú una sombra hembra o una hembra santa,
yo un mayordomo torpe, tú una fruta quieta
sobre bandeja de plata madurando.
Yo siempre, un siervo de la gleba.


III

¿Que clase de remordimiento has puesto en mí
que quiero liberarme?
¿Tal vez gramáticas palabras de redondez eterna?
¿Un vaso azul de agua sobre la vieja mesa de madera?
Que yo te agradezca evita mi ignorancia,
mi agreste impulso surreal.
Así me recuerdas: aún como una de las doce plagas.
Que todavía las sufra, y así seré dispuesto potro de tortura,
celda de castigo,
un negro ángel de la guarda,
tu siervo arcángel,
la quimera señalada por el juez
dueño y señor de las cárceles,
en esta fría y lumínica tierra.


IV

Adriático esposo, isla misteriosa,
siervo de la gleba, sinónimo de hombre,
alas y fuego conjugados y tristes,
un recuento de idiomas que dan a la lengua
su virgen aguacero: un hombre solamente
ausentado de su casa,
refugiado y lerdo,
melancólico bobo,
sedado por leves infusiones,
medicinales ojos que quieren sorprenderme
y acariciar al hombre que es mi ausencia:
en la sombra, en la sombra,
tras de ritos y tótemes,
tras el paso del hombre queda un rastro
al que nombran camino de arena.


V

Aumenta la pena y el duelo amenaza
con identificar al héroe en doradas placas
o lápidas de mármol o losas de granito:
aquí yace el paciente guerrero que mira al poniente
aumentado en paciencia,
engrandecido de dolor, valiente por fin,
dispuesto al arrojo, al disfrute heráldico
desde el balcón de la muerte
y el vacío de la fosa.


domingo, 22 de junio de 2014

Mariposa

Hoy encontré en el baño una mariposa muerta,
una pequeña mariposa, muerta y seca,
aplastada contra el suelo.

Después me duché,
lave mis alas de ese polvo de mariposa muerta
y vi correr hacia el desagüe mi cuerpo estremecido.

sábado, 21 de junio de 2014

Vamos a follar hasta que sólo quede uno

Vamos a follar hasta que nos enamoremos,
hasta que sólo quede uno al borde de la vida
como un estandarte viejo
usado por milenarias tribus
que vinieron del norte 
y nunca llegaron a ocupar
nuestro sur más desierto.

Fronteras

¿Qué digo si estaba pensando en mis calvas personales?
¿Qué decir desde este adentro sin mirar con un ojo tuerto
una luz con sol de gafas nubladas?
Y si decido salir a la luz, salir y no esquivar los tojos
con su agudeza viva de garfios peligrosos,
y dejarme la piel en la percha de espinos,
pues al fin y al cabo tan solo habito un cuerpo de paso
hacia fronteras más vivas.

jueves, 19 de junio de 2014

Renuncia

Ya has visto
ya estás viendo
caballos blancos
con belfos de espuma
y bridas de arena
caballos locos
desde la otra orilla.

Monta en ellos
cabálgalos como si aquella noche de muslos
fuera siempre,
y en ese trote lánguido
frota tu abdomen
como una fruta madura
contra el vientre de la noche
y préñala de estrellas,
que planetas no caben en la memoria
absurda del amor.

Ya sabes
ya has visto
un caballo libre
desde esta orilla.

miércoles, 18 de junio de 2014

Sueño

Anoche mi mujer y yo
queríamos follar,
no queríamos hacer el amor,
queríamos follar.

Después
con las manos extendidas
nos tocamos el pecho.
Y nos quedamos dormidos
con las mejillas muy juntas.


domingo, 15 de junio de 2014

Historia de la Liga Comunista Revolucionaria (1970-1991)

Martí Caussa y Ricard Martínez i Muntada, son los autores de "Historia de la Liga Comunista Revolucionaria". El libro se puede conseguir en esta dirección:

http://www.historialcr.info/

"La LCR formó parte de una amplia izquierda revolucionaria que, durante los años setenta, fue un ámbito de acción política y social para decenas de miles de personas. Aquella izquierda sostenía una perspectiva de ruptura de raíz con la dictadura franquista, lo que le conduciría luego a un análisis crítico de la transición y sus resultados. Este libro relata los hechos más destacados de la historia de la LCR, incluida su trayectoria posterior hasta principios de los noventa; los sitúa en su contexto y expone los razonamientos y debates que llevaron a la organización a adoptar unas determinadas posiciones o a modificarlas. También refleja las opiniones minoritarias que en ella se expresaron en distintos momentos, ya que el intento de construir una organización democrática fue un rasgo definitorio de la LCR. El libro se concibe como una contribución al conocimiento de un mundo, el de la izquierda revolucionaria, que en la mayoría de análisis sobre aquellas décadas resulta ignorado o bien enmascarado por prejuicios y tópicos."


Su halo

No comiences a aprehender en mí con dedos de alfiler
diminutas y atormentadas almas en procesión
siguiendo las líneas arrugadas y sórdidas de mi piel

Ni vengas descubierta al defecto de una noche inocente
sin estrellas vanas titilantes en el profundo raso
apenas sujetas a tus ojos melódicos o sumos

No vengas a mí aún que las gavinelas giran en el mar
y en el cielo los espejos siempre son cóncavos
no vengas que siento esta soledad amarga
este preciado solo que me registra y me asume
y que en mí encuentra desechos de otros nudos

Abismados y avarientos los besos más dispuestos
fervorosos van a someterse a desnutrirse de mí en ti
valgos eunucos sordos y ciegos no nutridos
avarientos a tientas palpan la vaguedad silente

Todo es pequeño y me sobrepasa
nada puedo si la luz y la noche a la vez me alimentan
y en su choque cenital quedo mudo
impenitente péndulo de un soplo genital
de mi axial ángel

su halo.



jueves, 12 de junio de 2014

Aquel rostro de agua



Una mano

Perdemos la vida buscando / una mano
entre la niebla / una mano
a ese otro / una mano
que quiera apartarnos / una mano
la sedas del alma / una mano
y nos lleve hasta la noche / una mano
compartida / una mano
y nos toque / una mano
hasta que un día / una mano
llegue la luz / una mano
sin manos
y nos vacíe.



martes, 10 de junio de 2014

Hueso

Un hueso, un sólo y único hueso.
Una piedra y una madera.
Una mano que levanta el hueso,
una sola y única mano,
una sóla
que al hacerlo
le arrebata la muerte,
le devuelve la vida,
la única vida que siempre tuvo
aquel viejo y derribado árbol
arrastrado por la lluvia,
torrenteras de piedras
que lo fueron haciendo,
lacerando su médula
con la lentitud del dolor.

Una piedra y unas briznas de vida,
la que flota en cada bosque,
la piedra que golpea
nuestro hueso primordial.



viernes, 6 de junio de 2014

Alma

Yo siempre fui comunista. Por común. Por alma.

Rotundo. Dogmático ante el derrumbe.
Y este blues de Zitarrosa es para los que como yo
necesitan un sorbo de tinta roja para subrayar el color
de su sangre insistiendo en otras dogmáticas redundancias.
O para poner nombres a la situación geográfica
de sus venas.
Chin-chin. Para tí, Barrios González,
única amante que me acompaña.
Y para los compañeros enseñoreados
y maleados de populismo
en la distancia de aquellos tiempos, a los cuales
sigo viendo en mis sueños.

Pregunta

Hoy mi compañera ha descubierto
algún vello blanco en mis ingles.
¿De qué nieve viene tu ternura?,
me pregunta.


miércoles, 4 de junio de 2014

En medio de esta luz

En medio de esta luz nadie pasea,
los solitarios ponen crespones negros,
dudan de tener otro pecho enamorado
al alcance del dolor del miedo o la ternura,
y se trasladan a tocar con la lengua
las alas de polvo de las mariposas,
muertas en su vuelo nupcial de primavera.

En medio de esta luz que es ciega y ligera,
cárdena la sombra vengativa,
pone al azulado hombre común
a jugar con la noche,
a exigirle que busque
entre sus prójimos desechos,
una lúdica amante con besos de oxígeno,
caliente y vengativa,
que le salven del horror y del silencio.


Versos de Rimbaud

Mientras Béla Fleck se enreda en acordes de rosal
me sirvo un orujo de hiervas,
miro a través de la ventana
a un tal Woody Guthrie, que más allá del cielo,
aún vibra con su guitarra Machine Kills Fascists.
Fumo tabaco negro y seco,
siento un leve escozor en la garganta,
meso mi cabellera, paladeo un trago corto
del destilado hollejo
y repaso una revista de fotos
donde esa actriz de reparto a la que nombran Silke
ha taladrado sus pezones sonrosados,
gordos y sabrosos, con anillos de metal
que dejan en la boca una burbuja fría
atemporal y quirúrgica.
Veo que por el cielo de hoy viene 
un genial suicidio de nubes de plata
estrellándose contra el granate atardecer:
impresionista óleo que no puedo compartir
con nadie.
Arde la luz quemándose en las miradas
y todo es vivo y perecedero.
Un libro de poemas sobre la mesa
deja caer versos de Rimbaud:
“…tus infantiles senos demasiado humanos
y demasiado dulces;..."
Pasean solas las mujeres esta tarde,
charlan entre ellas bajo los árboles del parque
y los niños alborotan en la arena.

jueves, 29 de mayo de 2014

Poeta

Poeta

te noto como pan ácimo
que busca la flama
de un horno de leña
para crecer
dar de sí
un alma blanca
que al paladar recuerde
los rastrojos
el volteo de la tierra
el terrón
los arados salvajes.
La lluvia
de la que se alimentó
aquella semilla
que creció golpeada
por el sudor resuelto
de nuestras espaldas
que tornándose alas
fue abonando la noche
de cuerpos húmedos
y palabras que morían
muy cerca del cielo.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Mapa

Dibujas una línea de grafito sobre el mapa
y después con el efecto lupa
del google maps descubres
que has asesinado bajo el carbón
del lápiz
a siete millones de personas
un millón y medio de grillos
decenas de caballos
y una manada de toros
que se mantenía a resguardo
en la dehesa
a la espera de matarifes toreros.

Trazas una línea sobre el mapa y de golpe
te has cargado con un efecto atómico
envidiable
un campo de naranjos y otro de girasoles.
hasta una pareja de seres humanos
que hacía el amor como si fueran únicos
notó un espasmo que les llevó
a la muerte
en un orgasmo jamás presentido.

Te das cuenta que tu poder de matar
es ilimitado
y vuelves a pasar la punta afilada del lápiz
para rematar la faena
y cargarte
a varios indeseables que explotaban
escrupulosamente
a un grupo de emigrantes en un campo de fresas.
O una reunión de banqueros
que tramaban beneficios
a costa de espaldas azules
y sudores de arena.

Pero arrepentido de tus fechorías
pasas la goma de borrar
y todo continúa igual sobre los mapas
del hombre.
Nada importan las mariposas aplastadas
por el ruido de la ciudad
los millones de pólenes convertidos en fósiles
por la muerte prematura de millones de abejas.
O una piara de cerdos
pasados a cuchillo de carnes y embutidos
ni aquel crimen pasional
que pudiste evitar.

Y todo vuelve a ser como antes
y este poema no tiene ningún significado.


domingo, 25 de mayo de 2014

Cartas, remites, trámites

Me he convertido en trámite y tránsito,
voy de aquí para allá
como una carta sin sobre,
desnudo de sellos y remites
me dejan en buzones extraños.

Me sobran renuncias y a veces
caigo en el desánimo
y sólo el viento me entiende.

Soy un él o soy un tú,
o vivo de ellos o viven de mí.

Y deambulo
como una muerte ateniéndose a los goznes.

Se abrieron puertas
pasaron los hijos de la noche
las madres de la luz cubiertas
de oscuridad
la misma nada ateniéndose al no:
nunca tengo respuestas.

Soy un papel con el alma rasgada
que tan sólo dejo cicatrices.
Los que leen en mí
nunca encuentran palabras.

jueves, 22 de mayo de 2014

Citas desinteresadas: José Antonio Gabriel y Galán

Pues a mi cuerpo le enseñaron a enemistarse con mi cuerpo, a exiliarse en mi cuerpo.
Una ciega invasión me fue arrojando de mi cuerpo y tuve que esconderme en la Cantabria de mi cuerpo.
Con los años, los siglos, mi cuerpo comenzó a reconquistar mi propio cuerpo.
Tenazmente, los brazos, el cansancio, el pecho, vientre, muslos.
Mas resistía el bárbaro en mi sexo.
El silencio tronó cuando obtuve la llave.

-Descartes mentía. 1970-74-



Árbol de la vida

Presa de un hálito
un vaho
separé primero
tu carne de mi cuerpo
y luego
mi nombre
entró en tus venas
cálido
como un secreto antiguo

¿dónde merodeo
cristalina sombra
savia suspendida
cuerpo de árbol?

apenas fue encendida
tu carne por mis dedos
su luz
hilándonos
de un nuestro mi amor
los pasos perdidos
caminamos hacia dentro
del árbol antiguo
que nos arrebató
la vida.