Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
martes, 12 de febrero de 2013
lunes, 11 de febrero de 2013
Godot
Se aliñó de ojos
se puso sobre monturas de hierba
álzose quizás sobre el granito
miró oteando
tal vez escudriñó con ojos de ciervo
olfateó el viento alimentado de pólenes
y supuso que el abrupto terreno
que se extendía frente a él precisaba de un jinete
o de un guerrero.
Rodeó con pies de acero y músculos de mineral
rocas elevadas casi hasta tocar otros planetas
y cabalgó en las sombras
que rebosaban los afilados perfiles de la piedra.
Un millón de años y aún espera
que le dijeron que esperara
a un tal Godot o a un tal primero.
Beckett, allá en Dublín, en un viejo café
lee una carta de su amigo Joyce.
Sin concederse treguas,
lento como la mano
del que llegó primero,
acaricia el papel,
sus letras caen blandas al suelo
sus letras caen blandas al suelo
sábado, 9 de febrero de 2013
Sed
Yo encontré un verso
en un vaso de agua,
y fue al beber
cuando sucedieron
todas estas cosas.
No acusen a mi sed,
si acaso acusar debieran.
viernes, 8 de febrero de 2013
Citas desinteresadas
“La diferencia entre pasado,
presente y futuro
es sólo una ilusión
persistente”
-Albert
Einstein-
miércoles, 6 de febrero de 2013
Puntualidad y niebla
A las nueve de la mañana
te dio el sol en el coño.
A las quince y treinta
había bajado la niebla.
Y una nube blanca
atravesó mis labios.
Al borde de la niebla,
siempre fue al borde de la niebla
donde aprendimos a jugar.
Fue un juego dulce y sin trampas,
un juego sencillo de luces y sombras.
Y afuera la calle era de otros.
Y afuera la calle era de otros.
lunes, 4 de febrero de 2013
Miguel Ángel Curiel
El lunes 11 de Febrero, Miguel Ángel Curiel
presentará en Madrid, su libro HACER HIELO,
XXIII Premio Nacional de Poesía José
Hierro, en la librería LA MARABUNTA, a las
7,30 de la tarde, C/Torrecilla del Leal 32.
domingo, 3 de febrero de 2013
Aquel día lejano
Aquel día lejano muy lejano al entrar en casa
dejé sobre la mesa mis rodillas y mis codos
doloridos cansados
casi dejé un par de lágrimas
y una mirada rota sobre los muebles tristes.
y una mirada rota sobre los muebles tristes.
Teníamos un televisor rojo y lo encendí
me quedé dormido en la silla frente al televisor
y llegaste tú de un lugar extraño dándome besos
para que viera tu rostro redondo y jovencísimo.
Yo te quería. ¿Cuál fue la verdad
que supimos mantener tanto tiempo en el aire
como un pulso como una espada
que jamás permitimos que nos golpeara
con su horrible amenaza?
Después tú enfermaste. Grave.
Y leve también yo enfermé
y comenzó una tormenta en nuestros corazones
un vendaval de pájaros locos que cruzaron por nuestras
manos y nuestra vida sin que pudiéramos tocarlos.
¿A dónde fueron las tardes compartidas
el aire nuestros ojos las letras caídas de aquellos libros?
¿Qué voy hacer sin ti cuando muera?
¿Y ahora vivo
qué voy hacer si vivo sin ti?
Han pasado las horas y los días
han pasado los meses y los años
y no ha pasado nada todavía
amor.
viernes, 1 de febrero de 2013
Ceguera
Me despierto emprendedor. Pienso
en los emprendedores, esos seres que emprenden cosas. O empresas. Sobre todo si
estas vienen cargadas de incertidumbre. Buscarse la vida es embarcarse en una
buena empresa. Así que saludo a los filósofos, a los usurpadores, a los
intrigantes, a los farsantes y a los mangantes. Y al parado que no quiere
encontrar empleo. Y a aquel poeta que no quiso publicar un verso nunca, para no
ser el circo que tanto nos cansa. Salud por tanto.
Siempre fui un emprendedor.
Emprendía cosas una y otra vez. Emprendí poemas. Algunas veces atacado de una
dislexia extraña, la palabra "emprender" me quemaba entre los dedos y
perdiendo las dos primeras letras, labraba mi piel, abría surcos en ella, e
iba prendiendo entre mis manos brotes de letras frescas. Así fue como le di
sentido a la llama. Organicé varias hogueras con ellas. Fui un emprendedor que
corrí el camino en sentido inverso. Una luz me precedía.
Un día bajo un almendro encontré
a un anciano cubierto de harapos, que abría las almendras sujetándolas entre
los dedos pulgar e índice y una ligera presión de ambas yemas. Pregunté el
truco y me respondió: “Fíjate bien hijo, soy ciego”.
Mientras, afanados emprendedores
corrían por amplias autopistas, en dirección contraria a la mía, dejando atrás
los caminos polvorientos. Forjaban lentamente en la fragua del tiempo un gran
proyecto, que con los años y leyes favorables al espectáculo o al espéculo,
daría sentido, razón de ser, a un reino de hombres llamados videntes.
El horizonte al cubrirse de
niebla y arena del desierto, se encargó de borrar para siempre un viejo camino
polvoriento seguido por poetas disléxicos, que confundieron la purificación del
fuego con la luz de un anciano ciego. En aquel camino de zarzas, cabras y
lagartos jamás hubo almendro alguno.
martes, 29 de enero de 2013
Una pasión incontenible
Que cómo me siento? A veces me siento de pie. A veces camino sentado. Y una vez caminé sin moverme del sitio. A veces me tumbo de cuestas. A veces me cuesta sentarme. A veces bajo boca arriba y siempre me pienso asustado. Y una vez puse un pie en los viejos andamios de la vida y sentí ganas de pensar. Otra vez fui levantado del barro y baje cuesta arriba. Ya no tengo espalda, ni huesos maltratados. Ni un hueso blando, ni un pan duro. No sufro del traje y mis camisas caminan solas. A tientas. Algunas noches les abro la puerta y vienen a vivir conmigo. Soy una percha de carne insoportable que las aprecia. Su olor de sudores lejanos acelera mi paladar, reconforta mi memoria de cuando era un indio con pradera en la cintura. Todo es alacena, y aún me nombran los estantes vacíos. Nunca entendí por qué vivo archivado. Más amo las estanterías que esconden la sangre blanca de un poema. ¿Que cómo me siento? A veces me siento a pensar que como, que hablo y acaricio el brazo del hombre que me ama y mastico un pasado de relojes apretados en los puños iracundos de la noche, cuando la mano lenta de ella viene a nombrarme con su dedo de hembra atribulada. Todo se apacigua y el mar se mira en mis pupilas. Hay peces de fuego en todas las miradas. Una pasión incontenible.
lunes, 28 de enero de 2013
El soplo de un dios
No pude acariciarte,
mas ahora que tú me lo pides
¿cuántas caricias son precisas para que aparezcas
desnuda, blanda de carne y sangre,
temblando entre mis manos
para que yo forme con todo ello
un cuerpo mortal que me aconseje
las formas del barro,
las órdenes de un dios que con su soplo
levante un polvo de vientos veniales
y en ti se den las manos un abrazo
de tiernas palabras cálidas y hermosas?
Tócame aquí
ahora cuando la ausencia ve
lo que nunca vio nadie.
mas ahora que tú me lo pides
¿cuántas caricias son precisas para que aparezcas
desnuda, blanda de carne y sangre,
temblando entre mis manos
para que yo forme con todo ello
un cuerpo mortal que me aconseje
las formas del barro,
las órdenes de un dios que con su soplo
levante un polvo de vientos veniales
y en ti se den las manos un abrazo
de tiernas palabras cálidas y hermosas?
Tócame aquí
ahora cuando la ausencia ve
lo que nunca vio nadie.
domingo, 27 de enero de 2013
Un blues: Joe Pass
Joe Pass, un hermano Capricornio Estadounidense.
Nació un 13 de enero. Murió hace 19 años.
Su blues, el de Joe.
Nació un 13 de enero. Murió hace 19 años.
Su blues, el de Joe.
jueves, 24 de enero de 2013
Pedestal al poeta desconocido
Al poeta. Si hay que levantar un pedestal, este se merece soportar una estatua al poeta desconocido. La estatua, siguiendo los consejos de mi amigo, el poeta Manuel Pacheco (Manolo ahora reside en el Olimpo más residencial) y con algunas variantes introducidas por mí, sería de hierro fundido -de una colada de vigas ferruginosas encontradas en un estercolero-, de tamaño natural, con cara de poeta o de patata, que diría Miguel Hernández, esa cara de poeta que jamás recibió un premio literario, por estar controlados estos por las mafias de las editoriales al servicio de los jurados, y estos al servicio de los ayuntamientos u otros estamentos de la "cultura" de este país de cansados, que se gastan el dinero público dándoselo al gremio de poetas que están en nómina. O de su parte, que es casi lo mismo.
Nuestra estatua, llevaría la cabeza despejada, cabellos alborotados, una camisa de seda blanca abierta, con el pecho al descubierto, pantalones de pana negra, descalzo y con un farol encendido en la mano izquierda. La estatua además alumbraría en las noches de luna llena, que es cuando menos se necesita la luz de un farol. Y en la mano derecha dos libros de poemas: "Trilce", de César Vallejo y "Melos Melancolía" de Carlos Edmundo de Ory, por ejemplo.
Se procuraría que el pedestal con poeta estuviera en un sitio de paso, sin ir más lejos cerca de una boca de Metro. Llamaría la atención de los usuarios, que se pondrían a leer poesía como locos, para que a ellos que tienen oficios más nobles que el de poeta, también les levantaran un pedestal con estatua. Por la envidia a la poesía, que dicho de paso también hay mucha entre los poetas. De esas lecturas, -digo yo- los viandantes entenderían que dentro de la luz que irradia un poema, hay un hilo de oro que siguiéndolo se da con la entrada al laberinto, y que una vez dentro ya nadie está perdido, al revés, ese laberinto es el punto de encuentro, ya que no tiene salida. De ahí, a la revolución de las almas, hay un paso. Y todo resuelto. Un pedestal, un poeta. O un laberinto.
Citas desinteresadas
Sucesión de sonidos elocuentes movidos a resplandor, poema
es esto
y esto
y esto
Y esto que llega a mí en calidad de inocencia hoy,
que existe
porque existo
y porque el mundo existe
y porque los tres podemos dejar correctamente de existir.
-Juan Larrea-
martes, 22 de enero de 2013
Un golpe limpio y transparente
Aquellas carreteras frías del mes de
diciembre
aquella lluvia que nunca logramos cruzar
aquellos sueños rompiéndose lentos
como una gota de agua
resbalando en el cristal
aquellas palabras
tantas palabras tuyas y mías
agitándose hoy como una cometa
contra el azul
contra la luz.
Suena "Luz" de Santi Vega
viene una paloma a posarse en mi terraza
y sobre los tejados el sol también es
azul
hoy las calles están desiertas y frías.
Hay un cuchillo como una sombra negra
sobre el jazmín tan blanco.
Un ruido de cristales rotos
y una lágrima
caen con un golpe limpio y transparente
como de agua atravesada
dentro de mi alma
y sobre las baldosas de la plaza
desierta.
Aquella lluvia del mes de diciembre
como un pájaro temblando
junto a la ventana
mirando asustado al mar.
Un grito.
El miedo.
El final.
domingo, 20 de enero de 2013
sábado, 19 de enero de 2013
Estoy barro: Un blues
Sam Lightin' Hopkins - Cotton -
Llevo 40 años escuchando un par de vinilos de este hombre tejano.
Los vinilos aguantan. El murió el 30 de enero del 82. Salud y algodón.
viernes, 18 de enero de 2013
Gallaecia (Bosque sagrado)
En un país donde sobran árboles
me arrancaré las suelas de los zapatos
para echar raíces,
beberé agua de lluvia,
pasaré desapercibido en el paisaje.
Y aguardaré paciente
al leñador pacífico
que le dé uso a mi vida.
martes, 15 de enero de 2013
Pangea (fragmento)
Y es perseguido el hombre por el hombre
por seres de su especie
por congéneres con los que no congenia.
Y acosado el hombre virgen
sufre la afrenta
acusa el golpe dado en el lóbulo
superior izquierdo de su hígado
y va esgrimiendo paciencia
sobre todo a partir de algunos coágulos
escupidos con asco y con amor.
Habita en zonas cada vez más inhóspitas
se va curtiendo y dando lustre
a base de cremas
o potingues ciertamente cicatrizantes
(para las heridas del alma inventa
la oración)
se pone moreno o bronce
y finge que ama y que le aman.
Procrea. Se limita o se controla.
Va pudiéndose.
Atado o maniatado según las clases
genera reinos nuevos
pone estigmas y banderas
va asentándose en metros cuadrados
de soberbia.
Hace historia.
Se trasciende. Va buscándose.
Y se encuentra y se descubre
va perdiéndose.
Se hace responsable o genio
inventa cosas genuinas:
un trono un país una quimera
un sueño una aventura
los últimos avances tecnológicos.
Un estado una orden un mes de vacaciones
locomotoras
cohetes a la luna u otros lugares
de ensueño
inventa cosas que no usa. Se proyecta.
.........................................................
Ahora anda
va abriéndose paso
abre claros
deja el bosque la selva sin maderas o flores
dispersa el follaje
encontrándose tocándose
se mira en el otro
observa que el hombre
también es vegetación
y practica en la carne el desbroce
su desbroce
e igual da cizallas o palabras
o palabras como cizallas
tijeras o leyes o normas
mutila o moral la cultura
anda
van abriéndose en el hombre
claros
o salvarse
eludir obstáculos
superando dificultades adversas
y cuando fragua la argamasa
de sus brutales líquidos
el grueso de sus palabras
inicia la delgadez tétrica
de las esculturas
esculpiendo un sueño o un espejo
donde verse reflejado
y se ve como simio adelantando a otros
salvando controversias o porfías
superando dificultades adversas.
¿Qué me está pasando
yo que fui regla y medida
de este inmenso planeta de agua?
El blues jondo
Las
doce y treinta. Otro blues.
Hace
muchos años me quise educar en los cantes del pueblo y me sirvió de ayuda un
programa de radio que tenía un espacio dedicado al blues y al cante jondo. Se
llamaba "Cantos del Pueblo". Esto no es un blues. Manitas de
Plata. Por el Camino de Ronda. Y el tipo era del sur de Francia. Hace
muchos años. Su velocidad de manos me recuerda la de Hendrix. Decían los viejos
del lugar que el francés no respetaba el compás. Ni yo el blues.
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