miércoles, 5 de octubre de 2011

Migratorias

Van llegando como de torres nuevas aves blancas.
De otra emigración vienen.
Vuelven porque al dejarnos encontraron
la mejor forma de llegar
y en la ausencia se recupera el recuerdo
que es la forma de evocar.
Vuelven aves blancas de otra emigración vienen
dándose.


Cold cold ground




Traía el viento un olor a marrones y ocres
verdes colores muriendo
de una tierra apagándose,
abandonada por cuervos y piratas.
Venía un olor a otoño
que yo supe que era una lenta maduración
de campos abandonados
de una tierra solitaria.


Se fueron los árboles azules
de nuestra colina dorada
tapada por la bruma
y no saben regresar.
Suena dentro de mí un acordeón
que trae este viento de otoño.
Y llueve en otro país sobre otra gente
y la lluvia nos iguala.


Yo quería que me buscaras
con tu mirada húmeda.
La eternidad del viento
te trae y te aleja de mí.


martes, 4 de octubre de 2011

Servilleta

Doble su punta sobre el mantel herético:
la servilleta amable de tela de algodón
deposite restos de comida limpie sus labios
tersos
degustadores de manjares
déjela sola en la mesa dígale adiós
un hasta luego lleno de secretos
y cuente mintiendo que estuvo de ágape.


















Restaurante: "El Galeón"

Deseo de ser piel roja.

Para qué quieres saber tanto?
me pregunta un amigo
reprochándome que siga siendo un loco.
Pero yo sé que nos vigilan los indios.
Nos tienen rodeados.
Algunas mañanas descubro en las aceras
esas plumas de águila que usan los siux
para hacerse sus adornos de guerra.


Yo las sigo y veo batallas. Los arcos se tensan.
Cabelleras sanguinolentas cuelgan
de farolas y ramas. Las señales de tráfico
son dianas para sus lanzas. Un cuchillo
hecho de hueso de bisonte
se ha clavado en un cajero automático,
junto a la mano de un hombre que tecleaba
un número secreto. Hay flechas acertadas
en la torre de la iglesia y un roto carcaj cuelga
de la veleta del campanario.
Galopan entre los coches.
Invaden autopistas y carreteras,
el peaje que pagan es el de un viento
salvaje como ellos que quema sus ojos.


Sus rostros pintados para la guerra
se van alejando.
Volverán más tarde.
De norte a sur cientos de kilómetros de cielo
sin apenas pájaros. Dejan atrás un paisaje
de edificios levantados por un pueblo de bárbaros.


Y el viento ardiente y extraño arrastra
huellas de pantera, cascabeles de serpiente
pétalos de flores que vivían en el prado,
y en ese trasiego grito: ¡vivan los pieles rojas
que cabalgan a pelo y no llevan espuelas!

Patricia Barber: Invierno

Para todos nosotros, esta canción hermosa como un invierno.





lunes, 3 de octubre de 2011

Uno


Uno anduvo de cabizbajo para convocar poemas
luego de rituales bajo noches brujas.

Uno de burgo a merindad reciedumbre a cada paso
levitó en vapores de humedades maniguas.

Uno acortó los pasos por toberas tránsitas
ceñido a los carpos que troquelaban a golpes
del dígito, mis noctámbulos versos.

Uno seguía hipnotizado el curso de mi poesía,
evocando que desde la soledad se construye
el textual páramo donde mora el sueño.

Y te abandonan.

A mi amigo Félix que me envió este "casi" rap. Va por ti.

Tiempo y medida.


























Su pene media 12 minutos y treinta segundos,
y más tarde de eso ya no había tiempo
para medir posibles distancias.
Y se hizo el silencio entre ambos.
Flácido durmió mientras ella se vestía
y abandonaba la alcoba.

SALVADOR IBORRA



















Coger una bicicleta para viajar
por la vida
y perder la vida por ella
es una buena manera de viajar
por la vida
y de morir por ella.

domingo, 2 de octubre de 2011

16 años el 14 de junio. Carretera solitaria.

Se acabó la siesta: son las siete y treinta.

Diáspora

Tomé de tus trotes reuniendo cosas
algunas prendas
ibas diciéndome
sentía la peculiar pena
que los hombres sienten
me sacrifiqué en diques de agua
fui haciéndome paladar y boca de madera
miré a los otros que andaban ciegos
recorriendo la tierra y el cielo
y tomé tus manos
ensamblando ejes como dedos
fuime a pique
resido como un poso
en simas sordas
pero aún conservo la tímida
biografía de una hierba.





















Foto: Caracol con hijos y una flor como proyecto.

Piola: un minuto, al menos, de silencio.


















Foto: anónima. Claro.

sábado, 1 de octubre de 2011

He mirado en muchos corazones



















He mirado en muchos corazones
y hurgado en todos mis anexos,
he perdido en todas mis esperas
y otras vísceras menos nobles me han alimentado.
Su energía me daba fuerzas
para explorar largas autopistas hacia el sur.
He encontrado playas y el mar
en recónditas calas
ocultas al final de un romo acantilado.

He hallado una sensual soledad
en mi carne morena y mi beso bronceado.
Toda mi vida la he solucionado
con el otro, el que va conmigo
hacia ninguna y todas partes:
el plácido inquilino,
la silueta lánguida.
El insólito enemigo.

Efímero

Fue aquella manera de adaptarse a lo efímero
(relación social, cultura, amor, política,
obras hidráulicas y otras)
lo que hoy nos ha convertido en seres eventuales.
Demasiado locos.    
Año 2525. Aquella pléyade
Un sediento de olorosas maderas,
el bosque mas bello 
talado de recuerdos,
un asilvestrado perro:
su frontera de orín.







viernes, 30 de septiembre de 2011

Maria Elena

Una vez escuché esta canción, tocada por Los Indios Tabajaras, mientras paseaba por la calle El Burro (calle de las putas) en Badajoz. Y desde entonces Joaquín Sabina y yo decidimos no sacarnos nunca el carnet de conducir y entenderlas. A las putas. Y amarlas.
La canción me recuerda aquel paseo. Dos de ellas, me propusieron amor. Pero, arrobado, me hice el estrecho.


JANIS JOPLIN



Esto es horrible. Parece que fue ayer y ya han pasado 41 años.
Cuarenta y un años, el próximo domingo, día 4 de octubre.


Yo también necesito una mano que llevarme al rostro.
Un guante para el tacto que soliviante
el poro del por qué
del que se alimenta el resto de mi carne,
esa pregunta que anda rondándome
hace tiempo
y hace pausas y hace gárgaras el tiempo.


Mi higado de esponja empapado en olvido,
el corazón apretado en esta caja de cofre
que froté bajo el agua de lluvias y tormentas.
Este pechito blanco de enormes mostachones
estas rodillas tensas de pasos inciertos
errantes pies de siempre por calles y balcones.
Yo tambien necesito un hombro nuevo
un altar de flores
un masaje de aceites y jazmines
un manojo de hierbas y provisiones
un vereda incierta que me lleve siempre
al sur.
Yo también necesito una alcoba despierta
soleada de lunes de martes y de luz
y un resto de semana de siempre
que tu vengas.


Mi tribu se fue yendo
y los demás se quedaron de  traidores
contemplando tu ausencia.

CONCURRENCIA


De no haber concurrido tantas veces tantas cosas
como nos fueron ocurriendo
habríamos entablado amistad a partir de otros
argumentos
pero la conversación reiterativa quizá ladina
fraguó yendo por derroteros tan sólidos
que incapaces de reaccionar
nos fuimos quedando sin ese espacio necesario
que uno necesita siempre para conseguir
el aire que oxigene el metro cuadrado
que ambos ocupábamos en medio de aquel tumulto
en una calle de la ciudad populosa
cuando una musculosa avalancha nos arrastró
llevándonos a la crueldad cotidiana
del salón de casa
donde uno se puso un güisqui
y el otro la tele.


La barca del amor se estrelló contra la vida cotidiana

Yo vengo de un silencio antiguo y muy largo

Dado el entusiasmo que ha despertado este tema y de las muchas
peticiones que he recibido (ni una) pongo la letra en castellano de
esta estupenda canción de  Raimon. (Cómo está el patio).





Yo vengo de un silencio
antiguo y muy largo
de gente que va alzándose
desde el fondo de los siglos,
de gente que llaman
clases subalternas,
yo vengo de un silencio
antiguo y muy largo.

Yo vengo de las plazas
y de las calles llenas
de niños que juegan
y de viejos que esperan,
mientras hombres y mujeres
están trabajando
en los pequeños talleres,
en casa o en el campo.

Yo vengo de un silencio
que no es resignado,
de donde empieza la huerta
y acaba el secano,
de esfuerzo y blasfemia
porque todo anda mal:
quien pierde los orígenes
pierde identidad.

Yo vengo de un silencio
antiguo y muy largo,
de gente sin místicos
ni grancapitanes,
que viven y mueren
en anonimato,
que en frases solemnes
no han creído nunca.

Yo vengo de una lucha
que es sorda y constante,
yo vengo de un silencio
que romperá la gente
que ahora quiere ser libre
y que ama la vida,
que exige las cosas
que le han negado.

Yo vengo de un silencio
antiguo y muy largo,
yo vengo de un silencio
que no es resignado,
yo vengo de un silencio
que la gente romperá,
yo vengo de una lucha
que es sorda y constante.

TRES POEMAS DE AMOR

DOLOROSO AMOR

Andar de nuevo solo por caminos solos
que antaño fueron compartidos
desear ahora que nuestros sueños no regresen
pero que arriben a esta evocada encrucijada.
Comprender la vida
amar la luz si ilumina nuestros rostros.
Recuerdo que cogí tu mano y con ella el alma
y me guiaste hasta donde te abrevias
diligente pedículo
hasta donde tenías un dolor nuevo
aprehendido.

DISPENSA

Querido amor mío yo que en plazas
y alamedas
también en prados
fui
dejándote señales
estigmas
notas
versos prendidos acá y allá
ahora tú
olvidadiza
aupándote sobre mí
lejana y frágil
nombras el nombre de otro
en ese susurro que el deseo apasionado
provoca y que todo lo descubre
sintiéndome sin embargo halagado
otro hombre.
Afamado.
  

CARENCIAS

  
Invento las palabras idílicas y graves
la espuma blanca y límite.
Que no me quieras adolece mi alma
de mi cuerpo.
No poseer yo nada faltándome todo.
Tolerar tu ausencia en esta estancia
de ferias y vanas esperanzas.





jueves, 29 de septiembre de 2011

CULTIVADOR

Perfumes dulces cálidos y húmedos
como de un sueño vengo pero no de su final
cubierto de aceitunas y recuerdos
roturador original único plástico
sobre la seca soledad de la tierra
dejo tiernos arañazos.

Ahora padezco de una sombra vital
que ilumina la maleza
y cultivador de sartas y semillas
sus rosarios henchidos de agua
son simientes de emigratorias raicillas
que llegando al centro de la tierra todo lo pueden
y lentamente voy siendo
un asunto grave y verdísimo del follaje.

CÚBICO SUEÑO

Sueña la cara que sueña el rostro que sueña un ojo
soñando el mentón que sueña el otro
que la mejilla sueña que la oreja habla
sueña la boca que la nariz canta
soñando la frente que es la que piensa.

LA ESCUELA CULTA


Toda longitud deriva en distancia
porque así el hombre lo comprende
dándose como fórmula
el punto de partida también el de llegada.
Ante esa fórmula geométrica a la que nombra
con el nombre de esperanza
se esfuerza en el cálculo
dedica su tiempo al suplicio de lo culto
crea enormes expectativas
distancias necesarias para darse a conocer
que los otros sepan de su existencia.
Así denunciándome sudor pereza
voy hombre reduciéndome gota a gota hedentina
me digo: este yo mío que me incorpora
y me soporta va a mi encuentro
con la dolorosa obligación de hacer un buen poema
en este instante que deduzco
que la literatura me necesita
me incorpora a su claustro
y pienso
si yo en estas horas de búsqueda
después de tanta espera
no habré llegado a la conclusión
de que toda llamada desde lujosos salones
mejor ignorarla
no tener en cuenta cantos de sirena.

Así descabalgado el caballero de la letra impresa
desarmado de plumas y de tintas
reuniose con el mejor yo
acogiéndose desde su hebra de gusano
a su labor de hilador
se dio al olvido hartándose de memoria
hasta que se le hizo tarde olvidándose
platicando con borrosos mensajes
en una lengua desconocida
donde incrustados jeroglíficos eran un tú
insalvable.
Se dio a la oscuridad y sus siniestros andamiajes
haciéndosele tarde se hizo retirado.



miércoles, 28 de septiembre de 2011

Chica del país del norte

Cuando escuché esta canción por primera vez, yo estaba enamorado de todo y de todos. Yo era un hombre de poco peso, liviano, desnudo y tierno. Cuando escuché esta canción por primera vez, no creía en la sangre que derramábamos cada hora, cada día. Y nos dejábamos la vida. Toda la vida. 
Y el crepúsculo era un amanecer. Siempre amanecía cuando yo escuché esta canción por primera vez, y era el año de 1973. 


Joe Satriani me lo dedico yo. Venga, a volar.

NO ESTUDIES, LEE: LAS COSAS SE COMPRENDEN MEJOR. (Rap que dedico a Lucía Robles)

martes, 27 de septiembre de 2011

Empezar desde cero, si los vecinos te dejan.

Soledad



















Me dejan solo como si nadie hubiera
cierran la casa
sus puertas
y se alejan
yo tengo la llave que abre sus corazones
ellos la cerradura
que acorta distancias.

Alfredo J. Ramos me prestó este poema de O.Girondo

YO QUE ESCRIBO POEMAS

Yo que escribo poemas como escupo
o como o silbo
como beso o salgo o subo
yo que padezco un problema grave
como el que llora de rabia o miedo
yo que escribo poemas
como el que dispara o muere
o despilfarra jerga
yo que escribo poemas
con estas manos vergonzosas
que paren versos escabrosos.

Yo que escribo poemas y me distraigo
me pierdo distanciándome del punto de partida
o que enhebro a otra altura
vilipendiado o envilecido
pendenciero
ajusto la lluvia a la llovizna
y doy lustre con aplomo y parsimonia
a las citas: los recuerdos de mi miedo
mientras limo la rebaba del suspiro
cándido
bebiéndome este aguacero
salpicado de guadañas.

Yo que escribo poemas
es verdad que soy el que parezco:
una sombra sospechosa de soportar su percha
bajo un abultado manojo de guirnaldas
azules moradas y blancas 
o verdes rojas y amarillas que citara Serrat.

Un blues siempre será triste como la felicidad.

Hibisco gris

Artificio


Hacia ti he caminado,
todos mis pasos eran fronteras.

lunes, 26 de septiembre de 2011

Violetas amarillas

A veces si inodoro acudo a la noche
borracho y algo incierto
te vomito en el hombro
el estomago ardiente
rezuma humedad
molécula salina
oriflamas renuncias
aquel sapo gigante
que quiso ser guirnalda
ofuscado de siempres
de nuevos y de nadas.


Y sin quedarme tan pancho
te agradezco que beses esta locura tibia
que habita aquí en mi frente
melancólico enfermo
salvaje y sin molares
Olegario desnudo Serafín tal vez
de rodillas y hambriento
mientras pasa la tormenta
e inapetente mastico
violetas amarillas
traídas por el viento.



sábado, 24 de septiembre de 2011

Chamán

Tengo una edad provecta
madura y antigua
y podría ser el maestro de tu padre.
Pero soy al margen del hombre
poeta
y creí que con eso podía conjurar
el maleficio.La capacidad de modificar
la belleza. Pero tú tienes miedo
de aquello que genera verdad.
Los días son oscuros
la noche es perfecta. Un desconocido
no es un conocido. Es una puerta
cerrada. Una melodía suena tras ella.
Las tardes son largas,
las mañanas inmensas,
un siglo es un siglo,
los años pesan, los estúpidos años
que nada significan.

Así, sí, el miedo sospecha hasta
cuando amas, de aquello que amas
con garantía de fracaso,
ese título que afianza el dolor
y ennoblece tu desinteresada entrega.

El dolor que te parte, el que más deseas,
el que reconoces como tuyo,
nacido de ti para él.
Nada fue mío desde entonces
nada será mío desde ahora
y nada en este instante
tiene dueño.
Guardo oscuras crisálidas en cajas de madera.
Las mariposas en otoño mueren de frío.
Las mías revolotean dormidas
junto al calor de bombillas
encendidas. No necesitan primaveras.
Otras flores del mal sí.
El blues “Me and my chauffeur Blues”
de Memphis Minnie.

Tu corazón junto a las oscuras crisálidas
es mío. No temas si después de hoy