El blues de las doce se presenta a las 23: 13. Bien.
John Mayall, de su "The Turning Point", el tema "Saw Mill Gulch Road".
Estamos en Julio del 69. El maestro del blues blanco estaba en la cresta.
El " Turning Poin" fue uno de sus mejores discos. Dentro de él, un tema
que fusiona con el jazz: "California".
Tal vez no acabe nunca de hacer este poema. -J.M. Caballero Bonald-
domingo, 30 de septiembre de 2012
Eyácula
Entreabrió los muslos de Zarza con sus manos fuertes
y separó el canal mojado y palpitante.
y separó el canal mojado y palpitante.
-Rosa Montero-
Ella quiso que él le diera
un pedazo de carne en carne
viva,
el semen excesivo que la
ahogara;
su hueso más lejano cristalizado
en largo esperma,
la sustancia de hombre
comprometido
con este crucial tiempo compartido:
suyo, de él, de ambos.
Notó que la carne dentro de su
carne,
salvaje, nervuda se tensaba.
Un férvido látigo fue su
colosal eyácula,
que copiosa la dejó inmersa,
dolorida y anegada,
en un silencio de hombre y de
tristeza.
Las ausencias
Llamaremos métrica
a esa distancia que hay
entre el uno y el
otro.
Llamaremos medida
al acto de pasar la mano
por esa distancia.
Métrica y medida
apaciguan por un instante
y en ese interludio
considere uno la
gravedad del otro
y los dos hagan
frente
viernes, 28 de septiembre de 2012
Como los ojos malvas y solos de los caminantes
Yo era alegre como una modista ,
yo era optimista como una pradera en flor .
Yo optimista como una bandera bajo el barro.
Yo que era un ser invencible sin miedo al apostrofe
me oculté en camisas de anchas mangas
y cuello profundo donde se ahogaban los forasteros :
extraños mandanadies dispuestos a un diluvio
de afectos insolubles.
Yo que era un subalterno,
una señal de humo,
a nadie di pie ni señas: apagué el fuego,
oriné en zarzas.
me oculté en camisas de anchas mangas
y cuello profundo donde se ahogaban los forasteros
extraños mandanadies dispuestos a un diluvio
de afectos insolubles.
Yo que era un subalterno,
una señal de humo,
a nadie di pie ni señas: apagué el fuego,
jueves, 27 de septiembre de 2012
Ciclostil 80
…si amanezco pálido,
es por mi obra; y
si anochezco rojo,
es por mi obrero.
-César Vallejo-
Adoba con el tiempo una costra
lejana
que no delimite su escozor
sólo
a las penumbras
sino que más adentro habite
ese hueso de tétanos añejos
para así
la opción al sufrimiento
se quede en la dúctil planificación
y el tacto
sólido
número
materialice la realidad
de que los cuerpos
siempre
tienen la posibilidad irrefutable
de apoyarse en el quicio de las
puertas
esas
que abiertas
dan paso a la lucha del hombre
al amor
y a la dialéctica de la niebla
y la oscuridad.
Lección cuatro
Hoy entró en el despacho de trabajo la señora de la limpieza a pedirme las tijeras. Al cabo de un rato me las devolvió diciéndome que se había cortado con ellas. Desinféctese la herida que esta tijera tiene el filo envenenado de tanto cortar papel, le dije. Sobre todo si está escrito, me respondió.
martes, 25 de septiembre de 2012
Lascivo alimento
De pan con alcoba está hecho
el velívolo sexo que cubre con
su vello,
entre los acogedores muslos,
tu húmedo horno
donde dulcemente es endurecido
el barro de mi alma,
que en la noche
(tiene otros horarios más perfectos)
te penetra.
Generosamente agónica lo amasas
y el éxtasis venial
redondea con excelsa lentitud
una felicidad de pecado mortal
de necesaria y perentoria solicitud:
dámelo ya.
sábado, 22 de septiembre de 2012
El silencio más blanco de la noche
Ya finalizo este libro perfectamente lascivo
hecho con trueques y revoques
repleto y fascinante
que empecé un día que ya no estaba tierno
un día que no tiene memoria
en el recuerdo fatigado de la noche
en las sombras histéricas donde la vida
y la historia se degüellan.
Recuerdo sin amargura lívido o gris
casi sin dolor de muelas
casi sin muleta coja
casi sin muleta coja
los nombres de ellas y de ellos.
Nunca fueron importantes los atajos
que recorrimos juntos. Y todos nos fuimos
haciendo locuras o buscando algún remedio
viernes, 21 de septiembre de 2012
Vigilia
Vigila si en la noche digo cosas indebidas
si hablo en sueños
y si la vigilia te sorprende vigilando mis palabras
vigila si hablo con otros argumentos.
Si soy un desconocido
si no me reconoces
mátame con un secreto.
Lugo, morir de amar
Lugo. Tomo cerveza. Paseo.
Miro.
Después de 30 años salgo a la calle.
A la calle de una sociedad desconocida.
Hay amargura.
Hay lo que no viví nunca.
Yo fui un paréntesis.
Detuve el tiempo para ver si existía.
No existía nada. Nunca existía nada.
Todo está como cuando empezó todo esto
hace 40 años.
No. Está peor. Está ignorancia.
Está lo que no se aprendió
en todos estos años.
Lo que fue imposible aprender.
Tareas:
comprender.
Saber.
Olvidar.
Creer que la memoria no traiciona nunca.
Y acaso saber amar.
Amar con la memoria justa
para no olvidar el silencio
de todo este tiempo inútil.
¿Inútil?
¿A qué edad empieza lo necesario?
Mi amor. Mi vida.
Mi amor por la vida.
Por los demás.
Yo era un paréntesis.
Todo lo demás rebabas.
La excrecencia fija en la retina.
Amar.
Qué fácil decirlo.
Han pasado 30 años
y los menos somos más.
Nada. Casi nada.
Amar. Morir.
Morir de amar.
jueves, 20 de septiembre de 2012
Santiago Carrillo (2)

Bala de goma (pelota la llaman para quitarle gravedad al tiro) recogida por este que sufre la vida como si fuera un vidón. Con uve de vida. Que no un suvidón. Y esta ya no sé si va con uve, con uve de victoria o con uve de vendetta.
Esta bala de goma, que mató a alguno-a en la transición, y que nunca supo contarla Prego , ni el PCE, seamos claro; fue recogida, repito, por este que lo es, delante o al lado de la prisión de Carabanchel, hoy ruina poética, campo de amapolas, memoria histórica, si es que la memoria sabe de qué historia está hablando.
Esta bala de goma, que mató a alguno-a en la transición, y que nunca supo contar
Fuimos hasta esa cárcel, en una pantomima a la que acudimos algunos para que soltaran a Don Santiago Carrillo, detenido con peluca para poder soltarlo con peluquín. Todo era peluquín en la transición. Así transitamos hoy.
Desde entonces tiene Don el Sr. Santiago. Maldita sea la vida si la vida es la vida. O el vidón.
Ahora la pelota, adorna una estantería de yeso, sobre pedestal de pvc capturado en la playa, y proveniente de una red de pescador que arrojó sus sueños a la mar. Como ven en la foto, toda una escultura de extraños significados.
Desde entonces tiene Don el Sr. Santiago. Maldita sea la vida si la vida es la vida. O el vidón.
Ahora la pelota, adorna una estantería de yeso, sobre pedestal de pvc capturado en la playa, y proveniente de una red de pescador que arrojó sus sueños a la mar. Como ven en la foto, toda una escultura de extraños significados.
Qué bonito es el tiempo que no existe, porque perdona siempre al tiempo que sí lo es. Al que está. Ese tiempo pendiente de que tengas un descuido para marcar las horas, los días, los meses. Tiempo. Pregúntenle ustedes la hora a los gorriones. O a mí. Háblennos de aquel tiempo.Y esto es una licencia poética. Que como todas las licencias, esta en concreto, tiene permiso para rumiar derrotas.
miércoles, 19 de septiembre de 2012
Santiago Carrillo, "Poema"
Santiago Carrillo se merece una estatua en cada aldea, pueblo o ciudad de este país. Al día siguiente destrúyanla. Pero se merece un minuto de estatua después de muerto. Siempre lo fue en vida. Descanse en paz. O no. Allá él con sus estatuas. Y su Eurocomunismo.
martes, 18 de septiembre de 2012
Epíteto
Corindón o esmeril pedernal
la chaira recorre los filos de la carne
magulla y gorgorea
hacia la oreja enfila la aguda punta
a escasos centímetros
quiebra
brevemente merodea en gubia
luego acaba hiriendo
donde la sangre brota con un gemido
proveniente de esa zona de la garganta
hecha cuna un instante
hecha cuna un instante
hecha cueva de oscuros y silenciosos pasillos
donde las palabras crecen
donde las palabras crecen
habitáculo en el que mora el vital veneno
de la lengua
de la lengua
y misteriosamente mueren
cubiertas de silencio.
cubiertas de silencio.
lunes, 17 de septiembre de 2012
Danza
Con este cuerpo mío que se aleja
también soy capaz de amarte
rodearme de ti
dar nudo a nuestras vidas
poner a disposición de sus formas
las clavijas que afinan nuestros besos
mortales porque fueron gestados
para sonar en ti en mí
durante las otras noches.
Tus labios lo pronuncian y el cuerpo lo canta
más allá de nosotros existe el perdón
arriba en las alturas agoniza el átomo
que la lengua elevó hasta andamios
de piedra donde se agitan cartulinas fugaces
estrellas de papel
estrellas de papel
la plata de los ríos
todos ellos se pierden en la distancia
y hacen de ésta un líquido horizonte.
y hacen de ésta un líquido horizonte.
Y en el mar una lluvia de azúcar atrae
a una danza boba y dulce a las anémonas
incitándolas a bailar imitan
el monocorde vuelo de las abejas.
el monocorde vuelo de las abejas.
También como ellas liban en la piel del mar
se alimentan del panal de nuca y ola
que sube desde los cajones sordos y profundos
de las oceánicas alcobas nupciales.
Y yo
solitario náufrago
me abracé a ti como una cicatriz
solitario náufrago
me abracé a ti como una cicatriz
abraza el paraíso
donde el recuerdo dice que la tierra
sobre la que te amé huele a sexo
y a manzanas
a noches de sedas frías atándonos.
viernes, 14 de septiembre de 2012
Lugo. Viernes
Lugo, Viernes. Asueto. Languidez. Silencio. Brisa. El alma del blues. Ella.
Sus manos. Desayuno a las 14 horas y 35 minutos. El beso. La levedad
de los párpados. La ducha. La piel. La mirada. Bajamos la escalera y
caminamos de nuevo. El azul.
Anouar Brahem: Les Jardins de Ziryab
Sus manos. Desayuno a las 14 horas y 35 minutos. El beso. La levedad
de los párpados. La ducha. La piel. La mirada. Bajamos la escalera y
caminamos de nuevo. El azul.
Anouar Brahem: Les Jardins de Ziryab
jueves, 13 de septiembre de 2012
Citas desinteresadas
Hizo una balanza para pesar; hizo pesas macizas; hizo un sextante de bronce;
hizo un compás de oro, y empezó a explorar el Abismo,
y plantó un huerto de árboles frutales.
-William Blake-
hizo un compás de oro, y empezó a explorar el Abismo,
y plantó un huerto de árboles frutales.
-William Blake-
miércoles, 12 de septiembre de 2012
Dómine y Máscara
Con destreza inusitada
arrojó lejos de mí el doloroso cosmético,
el artístico carmín,
el perfil de lápiz
que en un largo y laborioso maquillaje
había dibujado ante el espejo,
y sobre la colcha de la cama entabló
un cuerpo a cuerpo de besos
con la otra.
Yo lo contemplaba todo
desde una lágrima enorme
de rodillas postradas,
desde una lágrima enorme
de rodillas postradas,
desde la más triste desnudez
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