sábado, 18 de febrero de 2012

Miro mi sexo con ternura


Miro mi glande puro
-Jorge Eduardo Eielson-


Trepa
álzate
hacia adelante sube
corretea como alce o gamo
cebra
limpia las cutículas
extrae aromas de las yemas
recorre los lirios de mi piel
déjate
chupar pámpano de ayer los dedos
sécate
con mis cabellos de caballo
yérrame
derramado pendiente de oro
en tu oreja trinidad
sóplame
el aire de un sueño majestad
olvídame
encuentra el sexo
que beba
la virginidad
blanca
de tus enmiendas.

Miro mi glande puro
su piel de albaricoque
la soledad de sus estancias.

La sed de tu lengua.

Jorge Eduardo Eielson


Miro mi sexo con ternura
mi glande puro y mis testículos
repletos de amargura
y no soy yo que sufre sino el otro
el mismo mono milenario
que se refleja en el espejo y llora
-Jorge Eduardo Eielson-


viernes, 17 de febrero de 2012

El blues

El blues de las tantas se presenta a las cuantas y echa cuentas
para saber a qué mínimos se encuentran nuestras crisis personales,
arrastrándose en la noche, pero también en la siesta,
en las despedidas, o después de un café dónde el amigo
agarró un llanto en nuestro hombro.


En la vida se presentan los blues cuando le dan la gana. Como aquellos buenos
amigos que desaparecieron con la bonanza del capitalismo. Y dejaron de pedirnos
favores, consejos, abrazos.
Este de ahora mismo, este blues, lo elegí para hacer la Revolución en 1976.
Ya sé que casi nadie sabe que en 1976 estuvimos a punto de hacer la Revolución.
No se preocupen. Yo se lo digo a ustedes.
A un ustedes con todas las letras. Y con todo el descaro. Con este blues.
Que no escucharon nunca, carajo. Pobres revoluciones solitarias.
Fragmentadas. Divididas en otras tristes revoluciones pequeñitas.
Enanas. Del tamaño de un dedal. Del tamaño de un dedo personal señalando
a un cuerpo derrumbado en la nieve: aquél que tenga frío
que ponga barricadas en su pecho. Manos desnudas en sus ingles.
Un beso de nubes en los zapatos. Y que vuele con ella, con él, con todos.
Busquen la Revolución ordinaria de su niñez. Su orín templado de sábanas
mojadas. El aro de hierro que rodó un millón por aceras y busquen al niño
difícil y travieso que siempre les quiso ver las bragas. Y llámenlo
Revolución.


Revolución en 1976, que tan sólo tiene un pequeño fallo.
Y es que al elegir este tema de Rory Gallagher como bandera revolucionaria,
Rory aún no lo había parido. Corresponde este tema a su disco "Defender"
grabado en 1987. Y entonces, ya habíamos perdido la Revolución.


Ventana en busca de Ángeles


Cuando sepas que he muerto di sílabas extrañas
................................................................
No dejes que tus labios hallen mis once letras.
-Roque Dalton-

Cuando sepas que he muerto
da mi nombre a otros
a otras cosas a otros animales
da mi nombre a quien lo quiera.
A ese hombre que te mira y sueña.

Para qué quiero yo mis once letras
sin un cuerpo que lo lleve lo module
le dé forma lo deforme lo ahorme
lo enaltezca
lo descomponga en ese otro amigo
que te miró mil veces.

Cuando sepas que he muerto
como un mago ante la magia
di sílabas extrañas
por ejemplo “Verto Samosi hágase otra luz”
o “Tomás Rivero no dejes de escribir”.


Cuando sepas que he muerto
deja mis camisas blancas junto a tu puerta.
Y perdóname por no saber mirar
allí donde guardabas tus cosas.
















De nuestra impaciente soledad

De nuestra encendida juventud
sólo queda un sólido dolor,
una impaciente soledad
instalada en aquellas partes del cuerpo
donde la medicina no tiene acceso.

Recuerdos. La tarde.
Este paseo con el mar tan cerca,
el viento cálido encendiendo de sol
el rostro de nuestras pálidas mejillas.
La nostalgia también se cura
bañándote en ella
o también comentando sus causas
con algún compañero de viaje
emocionado de rutas,
pasos fronterizos
o deliciosos cruces de caminos.



Time. Kroke

Cruce de caminos

El blues de esta noche es espectáculo más que blues. Para eso es el final.
Y por eso, por final (después no hay nada) apetece verlo. Es el final de la película
"Cruce de Caminos", que todo el mundo ha visto. Ese cruce de caminos dónde
un blusman vendió un día su alma al diablo, a cambio de tocar la guitarra
como un diablo: Robert Johnson.

Es un duelo entre dos guitarras. Pero el actor Ralph Macchio no toca, claro.
Pero el otro actor es Steve Vai, que sí toca, claro. Toca las dos guitarras.
La suya y la de Ralph. Viva el espectáculo.

jueves, 16 de febrero de 2012

Claridad cautivo


En el dolor uno es vulnerable
a toda posibilidad de ser bello.
Meto mis manos en tu alma
y mis dedos embarazados de timidez
sacan gorriones que vuelan alocados.

De nuevo los tilos
perfuman las mañanas de junio.
Y en los jardines hay cuerpos
hermosos y bellos
que entre risas y besos
son devorados por gaviotas
enamoradas
y amargas.

La sangre de prunos
o ciruelos desoyendo
la soledad de la noche.

Uno

Uno anduvo de cabizbajo para convocar poemas
luego de rituales bajo noches brujas.

Uno de burgo a merindad reciedumbre a cada paso
levitó en vapores de humedades maniguas.

Uno acortó los pasos por toberas tránsitas
ceñido a los álveos que troquelaban a golpes
del dígito, mis noctámbulos versos.

Uno seguía hipnotizado el curso de mi poesía,
evocando que desde la soledad se construye
el textual páramo donde mora el sueño.

Uno se queda ámbito y secuela
y ya nadie te avisa.

De que manzanas y duraznos
se fueron imponiendo
a los frutos de tu boca
y ya no recuerdo el sabor de tus besos.

miércoles, 15 de febrero de 2012

Las discrepancias del secreto

Culturas


Soltera núbil o viuda esculpida,
pieza de mi deseo,
esa mirada tuya anduvo todo el día
minando mi sentido,
y dudoso, tambaleante,
peonza pendular y sin razón
yazgo en lipotimias.

Soltera núbil
o viuda
separada de mí por un presagio
de culturas que anduvieron farragosas
mirando si al amarnos
éramos de sangre y piel,
si había en nuestros zumos
algo de sacrificio humano,
si podía ser fiable o domesticado
mi semen de poeta
invadiendo tu útero azul
de minuciosos estambres
lánguidos.


Separado de ti
ahora abundo en el abismo
y en el abismo sólo soy un cuerpo
codiciado o maldecido
por los miembros de tu tribu,
enaltecida
por estos versos solitarios.

martes, 14 de febrero de 2012

Pangea / Doc

La sangre humana contiene la misma proporción
de sal que el agua de mar.
Cuando uno se enamora se liberan olores
que estuvieron dormidos durante años
líquidos y flujos anuncian nuestra predisposición
a someternos
trascendiendo a través del otro
creemos transgredir la vida.
Así me dirijo al hombre,
haciéndome agua junto a la roca donde duerme
voy poco a poco destruyéndome
así inicio el final así nazco para morir luego
así lo soy todo y nada
existo y muero a la vez
soy para dejar de ser
nunca antes tuve rango de espanto
hoy vivo renaciéndome acusándome
mirándome dándome mimos
dedicándome a ser onanista
un mundo pequeño de placeres solitarios
ante mis ojos
el mar es mi lágrima convulsa
itinerante vengo a ti a rogarte
dándome
diciéndome con piedad de risa:
tengo miedo a descubrir qué me hace oculto
clandestino de carne huesos
estos huesos esta carne
la mía
yo
la de nadie.

Realismo socialista (pero menos)

¿no le han amado nunca o casi nunca? y tiene usted
complejo de inferioridad y le duelen los besos ajenos
-Felix Grande-

Hemos quedado a las dos para una asamblea

Tomo la cena ganada en la huelga de hoy.
Fumo rubio tras el café.
Sé que hay que pagar el alquiler de la casa.
Cuento minutos mirando T.V. que me aliena.
Esta noche los huesos me crujen
suenan a cristales rotos
a nostalgia de fractura
y las miradas no son ni románticas
por un lado
ni ensoñador prolegómeno
por otro.
La convivencia conmigo
difícil estado de debate
lo sé. Lo sabes.

La calle es eterna
y por ella paseo saludos como puños
aún quedamos nostálgicos bolcheviques
que en las asambleas se nos hace un nudo
emocionado en la garganta
cuando salimos de la lucha
con un fuerte ánimo de victoria.
Aunque como dice Nicanor Parra:
"sólo una cosa es clara:
que la carne se llena de gusanos".

Me cruzo con cientos de compañeros
y ficho cada día después del trabajo
escondo mi disfraz
en una pequeña taquilla
me estrecha la selva asfáltica
y sueño con panteras de aceitosa piel negra
en un grito metálico que Armstrong
ha convertido en "Royal Garden Blues".

Los días son mazazos descargados sobre los trabajadores
que se irritan en su yo de sincera
y profunda intimidad. Hay un río de despidos
que nunca vamos a cruzar.

¿No ves que esta tortilla no está bien
cuajada
Tomás?


lunes, 13 de febrero de 2012

Día de San Valentin

El gol de Batania

Vean la situación clara y diáfana de  Batania. Solo ante el portero, el
cual le gritaba en ese momento: ¡Poeta mamónnnnn! Hizo lo que pudo.
¿Dónde estaban los jugadores "publicados"? ¿Por qué algunos miraban
cómo este "inédito" de pacotilla marcaba gol, sin mover un pie? 
Una prueba de posible partido amañado. Sospechosa la indolencia
de muchos de los jugadores del equipo "Publicados".
Y sospechosa, más tarde, la amabilidad de Batania en el bar, pidiendo
que no les faltara la bebida.
Juzguen ustedes la imagen. Habla por sí sola.


Así es la vida. Y el mundo de los poetas. Ver para creer.







Citas desinteresadas

La alegría sin subversión es una frivolidad,
y la subversión sin alegría es terriblemente aburrida.

Barrullo (Diario Liberación)

Semilla negra

Eloy ha dejado un hermoso texto junto a esta canción de Marlango.
Recomiendo el video de "Lágrimas en la lluvia". Aquí.

Citas desinteresadas

Hermano persuasible, camarada,
padre por la grandeza, hijo mortal,
amigo y contenedor, inmenso documento de
    Darwin:
¿A qué hora, pues, vendrán con mi retrato?
 - César Vallejo -

Un hueso y una mejilla húmeda.

Yo entrego mi cuerpo a cualquiera.
No cualquiera desea un cuerpo como el mío.
No cualquiera desea un cuerpo. Cualquier cuerpo.
Yo siempre amé a cualquiera.
Una cual que quería a su pesar tener un alma
para asaltarla. Como el que asalta un tren.
Aquellas estaciones parándose
a lo largo de una niebla gris, de un humo negro.
Aquel trayecto de habitaciones oscuras,
de túneles fálicos penetrando en la médula.
Suerte que nunca tuve alma.
Nada que entregar, sino un hueso y una mejilla húmeda.

Sonny Boy Williamson - 1964 - Bye Bye Bird

Este si es un blues. Así se tenía que escuchar el blues:
Sentados. Y formales. Y emocionados.


Un blues rural: duelo de banjos

El blues de hoy es violento. No es un blues. Viene de esa violenta película excepcional, "Deliverance", 1972, de John Boorman. Magníficos personajes.