Aquí vive un alfarero, un hermoso holgazán,
un ave carroñera, un alfeñique,
un hermoso inútil, una luz de las tinieblas;
aquí vive un gran fabulador,
un avispado enclenque, un gigantesco tropel,
un traidor sin escuela,
una estampida de hadas hacia la noche,
un hombre tan sereno como solo,
un mangajón, un cualquiera, un travestido,
una tarde una mañana
una noche azul y otra amarga.
Aquí vive un alfarero por diversos motivos:
porque yo era un negro en una tribu del sur,
un blanco en una tribu del norte,
un gitano en caravana, allá por centro América,
un tú, un yo, un él.
Allá donde iba,
un sonco, un primaveras.


