jueves, 9 de enero de 2014

Cabinas telefónicas

En las cabinas telefónicas
hay misteriosas inscripciones dibujadas con lápiz de
     labios.
Son las últimas palabras de las dulces muchachas rubias
     que con el escote ensangrentado se refugian
     allí para morir.
-Pere Gimferrer-

En las tiendas de mi barrio se esconden
mujeres asustadas.
Con un temblor triste
huyen de maridos celosos y violentos;
compran leche, lejía, escobas,
pan y algunos libros
que luego leen a escondidas
aprendiendo a huir, a soñar que sueñan,
a no cejar en los intentos
y por fin,
aprendiendo a volar, escapan
dejando un rastro de amores amargos,
superada por fin la baba del miedo.

Subiendo por centros gravitatorios
en islas remotas se refugian,
crean grupos fuertemente armados
conociéndose o tocándose,
amando la huella virgen,
el punto cero de su carne.

En las tiendas de mi barrio
no quedan cabinas telefónicas
pero sí un eco de mujeres
llamándose en la noche.



martes, 7 de enero de 2014

Metafísica 712014

Roza el macho curvo
la recta raja blanca
entra dentro deja puesta
en la percha del útero
la mácula señal o sombra
escribe el nombre del autor
del padre y de la madre
la fecha de la noche
los besos que se dieron.

La nota dice lo siguiente:
“Úsese este emblema de hombre
y no como bandera”.



lunes, 6 de enero de 2014

Tótem blues

A Shandy, que eligió el título y el  poema. (Yo el blues)

Reside en la tribu la piedra enajenada,
fue creciendo sobre el tallo culto,
sobre el árbol de la ciencia
y el acervo de la estirpe,
a la vez que crecía el río,
médula espinal de la cabila.

Allí impone su triunfo el elefante,
destaca su altura gris entre el verde,
blande el mastodonte, sobre su cabeza, la trompa
defendiéndose de sordas incursiones
hechas por escuadras que fueron a cazarle,
guerreros aulladores contra el bramido,
voceadores de doce compases barruntados
en el temblor de la tierra,
bajo sus patas retumban los tantanes al galope
avisando que llega un blues a la hora de la muerte.

Sudorosos y hambrientos esclavos,
locos de nostalgia, bajo su canto negro
echaban al fuego restos de carne roja,
fueron entregando relatos y memoria,
parte de su gesta al polvo
y sus cuerpos sobre hierba pisoteada y seca
para que fueran pasto de la intemperie,
sufrieran el holgazán frío de las noches: el tótem.

sábado, 4 de enero de 2014

Edit y Lot

La tocó al amanecer
con una mano temblorosa,
y sus dedos llenos de dudas
le hicieron alejarse de ella para siempre.
Tan sólo un murmullo de ropas
ciñéndose a la carne
le obligó a volver la cabeza
y ya en la calle
desde el cielo cayó una
lluvia de sal sucia y triste
cubriéndolo todo
de un negro muy blanco.



miércoles, 1 de enero de 2014

Amor

Amor que se consuma
¿termina?
No me voy solo
cuando salgo de vos.

Me llevo una parte
de ti tan mía
que no puedo
dejar de ser tú.

Ante mí
la dicha permanente
de un hombre sin acabar.

lunes, 30 de diciembre de 2013

Citas desinteresadas: Tomasito

Compongo con una guitarra del Lidl:
50 pavos con afinador y todo.
Y el día que tenga frío la echo
a la candela ligero.

domingo, 29 de diciembre de 2013

Blues: Lonnie Johnson

Ya son las doce. Sonny Boy Williamson, presenta a su compañero:
Lonnie Johnson. Era de  Nueva Orleans, Luisiana.

Con esa precariedad

Con esa precariedad de las cosas que duelen
los órganos del cuerpo dan aliento
o sustento para seguir latiendo
con esa brevedad,
así, pacientemente, añadiendo al grumo sanguíneo
granitos de maíz, de arroz, de seda resignada,
periódicamente en el paisaje busco el alimento dócil
que benévolo, a los mansos nutra.

sábado, 28 de diciembre de 2013

Citas desinteresadas: René Char

A todas las comidas comunes invitábamos a la libertad a sentarse
con nosotros. El lugar continúa vacío pero el cubierto continúa puesto.
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Curar el pan. Sentar a la mesa el vino.

viernes, 27 de diciembre de 2013

Silencio

Aturdido por el silencio del bosque lanzo una piedra contra la lluvia y el viento la empuja un poco y cae al suelo rueda y no se levanta inmóvil espera que aún la ayude un poco más y vuelvo a lanzarla contra el árbol más cercano se eleva como ala rota y cruje entre las ramas cae una ramita seca y queda inmóvil en el suelo esperando que la levante y la ponga verde más verde más verde grita y sus gritos se unen al silencio a la piedra al viento a la lluvia. Un poco más lejos tengo otra piedra a la vista. Y de repente no hay árbol esperando en el bosque. Y el bosque se borra lentamente. Yo tengo en la mano una piedra.


lunes, 23 de diciembre de 2013

Epíteto muy arbolado

Corindón o esmeril pedernal
la chaira recorre los filos de la carne
magulla y gorgorea
hacia la oreja enfila la aguda punta
a escasos centímetros
quiebra
brevemente merodea
luego acaba hiriendo
donde la sangre brota con un gemido
de peces que se ahogan

de aspas y hélices fraguándose
en un murmullo de abanicos

proveniente de esa zona de la garganta
hecha cuna un instante
hecha cueva de oscuros y silenciosos pasillos
habitáculo donde mora el vital veneno.

Y muere misteriosamente.

Acaba en ese instante de bramantes
que exigieron el oscuro filo
para derramarse al vacío encerado

de un embadurnado hilo meciéndose

p
 é 
   n
     d
       u
         l
          o

de anímicos cuajos:
todas las maderas sangran
como una garganta sin voz.



jueves, 19 de diciembre de 2013

Blues

Ya son más de las doce, son más de las trece. Casi las catorce. Últimamente me levanto tarde por razones personales que no vienen a cuento y los blues de las noches se presentan con doce horas de retraso. Este blues se lo dedico a mi compañera. A ella. Este blues de mi querido y admirado Rory se lo dedico a Lola, que me estará escuchando, a Bipolar que me estará viendo, a las amapolas que nacerán esta primavera. A Nines, que quiere leer, leer. A Carmen Muñoz que comparte admiración por el bluesman irlandés. Al ruido. A la furia. Este blues está dedicado a las personas que me quieren, porque sí, porque también, por qué no. A Juli, a Manoli. A Anxo Manoel, que no para de hacer blues. A David, que hace música, incluso cuando te mira. A los cinamomos que dejamos en el pasado como si fuera pasado. A los cuervos que vuelan sobre los vosques buscando la b que les llene el buche, ahora que las heladas queman los alimentos. A Xela, que me regala blues. A Jorge, que los hace con la palabra. A los pobres. A los asalariados, que también son pobres. A Lenin que siempre se equivoca, porque no supo salvarnos. A los barcos de pesca. A los peces. A la contradicción de ambos. A Trostky que sufrió las consecuencias. A mi admirada Soco. A mi querido Eloy Sanchéz, que tiene un blues en forma de libro. A Maricarmen, que este año la han despedido de su empresa después de cuarenta años de duro trabajo, y aún así sigue sonriendo. A los que se me olvidan porque no me da la gana recordarlos. A una novia que tuve alemana. A mi madre que le canto blues y sonríe. A Jose, que trabaja en el diario El Progreso, hace fotos y camina también por el blues. A Fina, que tiene un blues con su nombre, pero ella no lo sabe. A las putas amapolas que son rojas y las quieren teñir de llanto. A los que se me olvidan porque no quiero que su recuerdo me haga sufrir. Al tren. A Miguel por su blues de este verano. A mis muertos: tengo unos cuantos cientos, muy cerca de mi historia. A los poetas que me enseñaron a vivir, sin ellos sería un ser mucho más jodido de lo que ya lo soy. A Félix G. porque lleva un blues dentro. A Ángeles Cortizas, por compartir cientos de blues. A Ana Torres que tiene blues en la cabecera de su cama. A Manuel Fernández, que me enseñó que una mirada es otra verdad, siempre distinta a la anterior. A la mentira y a la verdad, que caminan siempre juntas, siempre van en pareja. A los que nunca mienten. A mi vida, que se merece el reposo de muchos blues. A ella que quiere compartirla conmigo. A la verdad, porque es revolucionaria. A los árboles. Al viento, que gracias a él los árboles dejaron de ser sordos y recuperaron el habla. A Inés González, que también sabe de blues. Y a todos los amigos que sabemos que nuestro mejor tiempo ha pasado y el futuro se presenta negro como los cojones de un grillo. A José Horacio Martos: grande. A Amelia Fernández, prima chiclanera. A Alejandro, un electricista que fue Secretario General de CC.OO. en el cinturón rojo de Madrid, y sigue de electricista. A los que se me olvidan porque mi memoria se llena de cadáveres. A los obreros de la construcción que ahora son burbujitas en las olas del mar. Al Blues.

martes, 17 de diciembre de 2013

El poeta a su musa

A la playa de mi niñez,
inmensa antesala
de un mar interno

¡DAME UN VERSO,
DAME UN VERSO!
ESTÁS CONDENADA
A PRONUNCIARME.


83 seguidores

Estos ochenta y tres seguidores que tengo
qué buscarán
a quién de mí persiguen
del que no soy consciente.
Tener un yo de mí que ellos siguen
me produce inquietud,
ya me gustaría conocer,
¡¡cómo no!!
a ese que no conozco
y que también está en mí.
¡¡Caray!! sería un placer estrecharle el abrazo
al que no existe en mí. O sí.
Meter mi brazo abierto en su mano cerrada.
Se proyecta para crear.
Caray!! enfrentarse a un espejo
con síndrome de Zelig.



lunes, 16 de diciembre de 2013

Citas desinteresadas: Federico García Lorca

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Entre yeso y jazmines, tu mirada 
era un pálido ramo de simientes. 
Yo busqué, para darte, por mi pecho 
las letras de marfil que dicen siempre.

Siempre, siempre: jardín de mi agonía, 
tu cuerpo fugitivo para siempre, 
la sangre de tus venas en mi boca, 
tu boca ya sin luz para mi muerte.

(De "Gacela del amor imprevisto")


domingo, 15 de diciembre de 2013

Semillas

Si acaso la semilla fuera necesaria
sembraríamos sangre
gota a gota
para tener una cosecha de cuerpos
sin heridas
que removieran la tierra
con el alarde blando
de un arado de plumas y barro.






Venid

Mis deseos de horda desenfrenada...
-Vladimir Maiakovski-

Venid, venid a verme, miradme
tenedme, conseguidme
arrebatadme,
tened,
sabéis que no soy fácil,
venga
vamos a vernos en la entrega
en la mano,
en esos besos que se dan y se quitan,
que se recogen y se arrojan,
esos besos como blusas de domingos
y almidón. Besos blancos.
Venid,
ved a este poeta que es un hombre
como podía ser una fiera
un acorde
el valor de las cosas
y también el de las palabras
vamos, animaros
esto dura poco,
es un instante,
y el que sobre
se quedará entre las escorias,
entre los menos,
en la memoria que pesa como el tiempo.

Y nada nos detendrá.

Vamos a vivir, que nunca se sabe
si el vivir también lo quitarán
un día de estos.
Tened.
Este verso y otro.
Entre mis manos tengo letras.

Qué más da
todo.
Qué más da.

Venid.

sábado, 14 de diciembre de 2013

Mamada

…sabiendo él que le mamé con ardor.
-Catherine Millet-

Sabiendo él que le mamé con ardor
no le digas que le quiero
que piense que mi deseo creció
como su verga dilatándose
dentro de mi boca
pero que nunca sepa
que en mi corazón anidaba
la mejor escuela
toda la técnica precisa para amarle.
No le digas que ante su gutural espasmo le rogué
no la saques déjalo dentro
que quiero llevarte en mi sangre eternamente.

Sabiendo él que le mamé con ardor
su distancia marcó para siempre
esta perpetuidad solitaria de los cuerpos.


jueves, 12 de diciembre de 2013

Átanse

Átanse
cuan locas se desatan
límpianse
cuan líricas manchan
y cual locas prendas de vestir
o gasa
se desvisten
se desgastan
anímanse
corren descalzas
bailan y danzan
son siempre un hilo a lo largo de la vida
tirando de él
algunos hayan la muerte
esa flor
un nudo
los poemas
las palabras.