jueves, 14 de marzo de 2013

El otro

Hoy
pensando en el otro
que sin duda llevo dentro
he mirado en los huesos
de mis antepasados.
Me he enfrentado a ellos
con la cólera de un arapahoe
o la indignación de un menos.
Y he sufrido un minuto
una hora
he sufrido la gota de una cal
que iba quemando lenta
el calcio de mis antepasados
la médula espinal de mis sueños
aquella vieja creencia
llena de cultos y cuentos.

Hoy
he pensado en el otro sin duda.
Sin dudas.
Todas las interrogantes
fueron respondidas
desde mi reuma interno
y  no por eso fui más feliz
que aquel indio arapahoe.
O aquel otro anterior mío
que bebía vino
domaba el cuero
y hablaba con las piedras.
O también aquél que era tuerto,
feliz
vagabundo o errabundo
y comedor de ajos.
También.

Fue en el este de las grandes extensiones
diáfanas
Colorado Wyoming
o la baja Extremadura.

miércoles, 13 de marzo de 2013

Secuencia del poema

Antes y después del poema.
Antes y después del poema. 
Antes
y después.
Antes del poema
lo que había era un posible después.
Y que sólo después del poema fue alargándose,
extendiéndose como la pregunta más difícil
que tendría que hacerse
el poema si después de él 
el antes no significó absolutamente nada.

Lo que dejó el poema,
lento,
macerándose como un después
de nosotros,
siempre fue ese antes.

Antes y después de nosotros,
de nosotros siempre,
su libertad de tiempo.

martes, 12 de marzo de 2013

The Astounding Eyes of Rita

Me gustan las fotos. Anouar. Fantástica música
del tunecino, maestro del oud (laúd arabe).

Poetas

Nosotros los poetas siempre pensamos
que nuestros versos son los mejores
para que otro poeta no ocupe nuestro lugar,
cosa que nos repugna dado lo mal que escribe.
Y si el otro ocupa nuestro lugar
dado lo mal que escribe,
¿qué clase de lugar ocupábamos nosotros
que tan fácilmente fue ocupado?

viernes, 8 de marzo de 2013

Opema maope poame meapo pameo...

Opema maope poame meapo pameo
pemao meope mapeo epoma amepo
emapo aoemp omepa...
y algunos más.

Total ¿para qué?
Miraros las manos.

jueves, 7 de marzo de 2013

Seres humanos: cetáceos


A mi compañera, hermosa como un bosque de otoño, de robles o castaños, de musgos inferiores, de helechos y humedad ligera, como ella, como ella. Que se llama hermosa porque ambos lo queremos. Queremos un mundo más lindo, incluso que parezca un mundo. Hermoso y soberbio, como yo lobo que habla con los hombres. O las fieras.


A veces, de vez en cuando. De año en año. Cuando se tercia. De manera espontanea. Una mirada torcida. Un paso cambiado por aceras de plomo. Por desiertos de átomos. Un frío de espaldas sudadas, sometidas a una rutina de asumir calamidades, a una rutina de asumir el fin; a veces, de vez en cuando, hoy sin ir más lejos, llega un animal majestuoso y se planta en el ruedo de la vida. Se presenta ante nuestra barbarie.

Transcribo a tropezones la noticia:

El 28 de marzo de 2012, un cachalote de 4.500 kilos y unos 10 metros de largo fue hallado muerto en una playa de Castell de Ferro (Granada). La sorpresa llegó al abrir uno de los estómagos del animal. Lo que había allí era un vertedero de plástico. Los investigadores contaron 59 trozos procedentes principalmente de los invernaderos cercanos que pesaban en total 17,927 kilos. Al final, esos plásticos le habían reventado uno de los estómagos y causado la muerte.

El estómago había explotado y el contenido gástrico estaba por la cavidad abdominal. Tenía en el interior 26 piezas que sumaban 8,1 kilos y 29,9 metros cuadrados del plástico transparente típico de los invernaderos; cuatro restos de bolsas negras para cultivos (que pesaban 0,44 kilos); nueve metros de las cuerdas usadas para fijar invernaderos, y dos mangueras que medían 4,5 metros. Hasta dos macetas y un spray, entre otras porquerías.

El cachalote está catalogado como vulnerable en España y en el Mediterráneo. Se estima que hay menos de 1.000 ejemplares.

Ojo: si hablo de animales o de faunas, no quiere decir que olvide a los trabajadores, esos que también se merecen el término de seres humanos. Así que aunque escriba sobre un cetáceo, no olvido por ejemplo que hace dos días un hombre de cincuenta años se arrojó desde un cuarto piso para demostrar que si alguien tiene cojones para volar es él. Él que voló ante un desahucio. Tal vez porque sintió vergüenza de vivir entre animales mucho más feos que un romántico cetáceo. ¿Pero no forman ambos, parte de la misma trama?

Venga, a seguir sufriendo. Todo es capacidad. Colmo. O comuelgo. La gota que agota no cae nunca dentro de nuestras almas. Me voy a pasear. Solo, como siempre.






Ha muerto Alvin Lee

Uno se muere sin querer y descuidado. Alvin Lee tocaba
con el grupo Teen Years After hace muchos años. Una
de las cinco mejores guitarras solistas. Aquel disco
llamado "Ssssh", fantástico. 

Alvin Lee, siempre lo quise. 

Esto es pasión o blues?

Son las doce: Passion / Pasión. JJ Cale.
Con dedicatoria, claro.

martes, 5 de marzo de 2013

La luz debida


La luz hierve debajo de mis párpados
-Antonio Gamoneda-

Intentando encontrar la luz debida
he visto cuerpos ensangrentados en la nieve
flores secas astros apagados
aspas y alfileres.
Intentando que la luz fuera distinta
párpados caídos como nieblas
necesitaban la humedad para no morir
y se cerraban oscuros
sobre si mismo se plegaban.
Como una flor se abrían al día siguiente
para ver el derrumbe de las sombras
la exactitud encendida de los hombres
su final de horas y cenizas.

lunes, 4 de marzo de 2013

Calles de Londres

A Antonio Fernández Benavente

"En el café que está toda la noche abierto
a eso de las once y cuarto
el mismo hombre de siempre está sentado solo,
contemplando al mundo
sobre el borde de su taza de té…
cada té le dura una hora
y luego se va deambulando solo hacia su casa".

Algo así decía la letra de esta canción de Ralph Mctell, "Calles de Londres".
Esta canción me sirvió hace cuarenta años para ser quien soy. Me sirvieron más cosas. Me sirvió la soledad para contemplar las distintas formas que van adoptando las cosas de la vida. Me sirvió la belleza de cada instante exacto, perfeccionándome la vida. Pero esta canción me hizo más hombre, más mujer, persona, poeta, niño.
En aquellos tiempos un libro, una canción, una película, un buen amigo, marcaban tu vida para siempre. Y digo en aquellos tiempos, porque en estos, no parece que a nadie le marque ya nada. Yo mismo me he vuelto dogmático, gracias a la “ayuda” de los que viven sin marcas, sin heridas, sin pasado, sin cicatrices: sin belleza.
Sigo escuchando esta canción y su recuerdo produce en mí gratitud: agradecimiento al pasado. Esta buena nostalgia me ayuda a ver el paisaje, me ayuda a ver a un joven bañándose en las aguas del río Guadiana, casi sin contaminación, a su paso por Badajoz. Me ayuda a ver a un muchacho saliendo de las aguas, mojado de naturaleza, desnudo y hermoso, en un verano preciso, dónde conocí la ciudad y me bañé en aquellas aguas.

Pero sobre todo recuerdo el ocio y la melancolía que me producían los altos eucaliptos que bordeaban las anchas orillas del río, y los ratos que pasé tumbado a la sombra calurosa y perfumada de aquellos mentolados árboles.   Sus ramas, a ratos escaladas por versos del poeta Manuel Pacheco.

La canción sonaba en un cassette portátil, que me prestó un amigo, y que iba conmigo a todas partes. Junto a una guitara que no sabía tocar, pero que sonaba de maravilla en aquellos atardeceres del Guadiana.

No sé de qué me enamoré. Pero desde entonces vivo agradeciendo a las calles, de un Londres imaginado, que me enseñaran la vida. 

viernes, 1 de marzo de 2013

Palabras y ayes

Dijeron en la noche menudencias de patio,
se oyeron clamores y ayes en la distancia que separa
los sueños de la sangre,
y los cuerpos se ajustaron a la esclava escarpia,
junto al viejo muro azul y gris, casi demolido.
Deshumanizadas gargantas sepias y negras gritaron
palabras obscuras que decían:
que nadie sepa el secreto que encierra
el misterioso enclave,
el trazo que desgarra el orbe,
que nadie sepa el oculto número
de la violácea herida que supura palabras blancas,
culebras y semillas,
placebos y estramoniun.

Al hacerse el silencio se escucharon de nuevo
menudencias de patio,
vecinos reían asomados a balcones y ventanas
y era muy tarde en las pisadas del inútil transeúnte.

Cielo de invierno,
en la noche los corazones laten
como un borrón blanco en el barro.

Se comenta que nadie puso interés
en ser cierto.

miércoles, 27 de febrero de 2013

LECTURA EN LUGO


Viernes, 1 de marzo de 2013, 19h.

Librería Trama
Avda. A Coruña, 21. Lugo


Lectura de los poetas:

Raúl Campoy Guillén
Julia Conejo
Anxo Pastor
Tomás Rivero
Rafael Saravia
Miguel Ángel Curiel
Esther Folgueral
Ángel Guinda


martes, 26 de febrero de 2013

Longevo puber

Yo puse en pie un imperio
de manera imperativa
me hinqué en la tierra
busqué en su interior
un corazón ardiendo.
Eso no fue suficiente
para que el alma de los otros
dejara de incendiarse.

Busqué una carne joven
que equilibrara el peso
de mi cuerpo gastado.
Una carne joven
que me distanciara de la muerte.
Una piedra eficaz
un sólo golpe
un atisbo
ese raudal de tiempo
cubierto de lápidas.

Después nosotros dos,
desveladas sombras
con sus temores,
los recelos dulces
de una mirada triste.
Nosotros dos aún,
a pesar de todo ese tiempo,
acercándonos a la eternidad.

La piel es perfecta y perecedera
y tú y yo sabemos
que vendrán jóvenes azules
con barba y músculos.
Afilados colmillos de leopardos
druidas mudos y vates con careta.
Y todo será tan exacto
como un número impuro
encendiendo la noche de fuegos fatuos.

domingo, 24 de febrero de 2013

Citas desinteresadas

Ensedada en mis besos lagartijas
te oigo mugir mujer
Acostados estamos en la cama
del hospital de la dulzura
Gangrenado de amor
chupo tu joya.
-Carlos Edmundo de Ory-

viernes, 22 de febrero de 2013

Eyácula

Después de circundar con la punta de la lengua
el órgano sexual de él,
ella dislocó el presagio del prepucio
arañando el muslo blanco del muchacho
e hizo mutis en su vientre, 
sobre el rizado braille de su vello.

Cabeza abultada, glande túrgido y táctil,
mano, dedos, labios y boca,
lengua, soldadura digital
sobre la carne uncida de su cuerpo.
Su pubis fanático y convulso
latió tenso, su corazón se conmovió,
y ella selló su boca con semen descubierto
en la blanda huella mineral del bálano.

Y tras el cristal transparente
sólo el aire.
El aire solo de la tarde
en el plexo solar de los amantes,
donde el prado se extiende,
donde el musgo alardea
de rotos manantiales.


jueves, 21 de febrero de 2013

Hand

Mi hada madrina me envía este vídeo para que sepa como se llama
ese "extraño" instrumento de percusión, llamado HANG, similar en
su forma, a un platillo volante.
Sus creadores fueron Felix Rohner y Sabina Schärer.

Más información donde siempre, en la Wiki:

http://en.wikipedia.org/wiki/Hang_(instrument)

Hand-Pan - Dante Bucci.
Bass - John Glaubitz.
Drums - Wesley Rast.
Guitar - Christopher Farrell.


miércoles, 20 de febrero de 2013

Emblemas y templanzas















Cuando apenas si quedan apéndices del hombre,
cuando mi carne es arruga
y ya no recuerdo quién fui.
Cuando un gesto una mano o una bandera
son historias de tiempos que siempre fueron mejores
a pesar de no serlo, a pesar de la nostalgia
que siento cuando pienso,
y perdonen asonancias o colores con eco.

Cuando me pudro de meses, eso que llaman años
y sé, porque lo sé, que esto ya no es lo que era,
me pregunto qué hago en la sombras
si me alimento de sueños,
o sonrío rumiando: soy un gran fingidor.
Feliz como aquella modistilla del 67
que me enseñaba coqueta los bordes almidonados
de su enagua fru-fru, entre muslos de seda.

Cuando sólo me queda una soledad
de sol frío en la piel. O la muerte como siempre.
Como a todos. Como al género humano
que presume de serlo. Tantos falsos mintiendo.
Esos seres tibios con su gato de angora
o su entrepierna de felpas.

Y si mi amor eres tú y te siento lejana
y te reclamo, ven.
Ven a este funeral de huesos
que tiene apellidos que llevan mi nombre o mi cuerpo.
Ese que no ves debo ser yo,
dicen los milagros, insisten los  misterios.
¿Hay peor error que no poder vivir sin ti?
Todo lleva tu nombre tu rostro tu cintura.

Un rastro sigo de símbolos y puños,
un topo de Marx con bandera al hombro,
un topo en mi sísmico pasado,
minando los cimientos, de este estado burgués
contra el que peleo, me enzarzo,
me debilito, o me enciendo.

Quiero morir abrazado a tu nombre,
a tus muslos, a tu sexo. Y saber que vine
a no ser jamás un hombre.





martes, 19 de febrero de 2013

Citas desinteresadas

Compañeros poetas,
tomando en cuenta
los últimos sucesos en la poesía,
quisiera preguntar —me urge—,
qué tipo de adjetivos se deben usar
para hacer el poema de un barco
sin que se haga sentimental,
fuera de la vanguardia
o evidente panfleto,
si debo usar palabras
como Flota Cubana de Pesca
y «Playa Girón».
-Silvio Rodríguez-

lunes, 18 de febrero de 2013

Estaño

Los cuerpos sin cutículas y blandos
se miran se traspasan
se clavan agujas de metal inoxidable
y piensan que se aman
aún en medio del delirio.

Los cuerpos transparentes y de niebla
de claros y rocío
se acomodan en cíngulos extraños
se ubican se amontonan
se juntan se agregan se componen
se hacen de otro se parecen
y lloran deseosos del contrario
a pesar del terror que les produce
su persistente silencio.

Los cuerpos acicalados de costumbres
de penumbras y soslayos
de grises soldaduras
donde un raro pespunte los va uniendo
en templadas costuras de estaño.





domingo, 17 de febrero de 2013

Dado

Nada tan fácil como sostener un dado
entre los dientes.
Un dado en la punta de la lengua.
Un dado hecho del hueso más necesario
que el hombre usa para ser un animal despierto
un ser vertical próximo a la frente
su reptil occipital de sangre fría
su manera de pensar
su necesario color sangre
su marfil de muelas sencillas
sus mandíbulas para el pan
que siempre masticó de rodillas
y de rodillas dio un trago de vino ardiente
para ver lunas azules
más allá de las estrellas.

Un dado hecho del hueso del pasado
hecho de sol a pulso de saliva
en la punta de la lengua
para después hacerlo girar rápido
dentro de la boca
y escupir un seis
el tres
un dos
las veces
el asco que sintió
jugando a la vida
jugando a tirar el dado
para que la vida le diera un número
para que la vida tuviera
un número
ese por el que siempre cae el dado.
Un dado hecho del hueso más apremiante
de su vida de embelesado
que mira a las estrellas.



sábado, 16 de febrero de 2013

El Roto / Arco 2013

Demasiados comisarios. De todo. De las artes en general.
De la poesía. Incluso del corazón. Esos que te dicen como
se administran los sentimientos. El amor. Las carencias.
Los comisarios, responsables de lo que los otros no
quieren serlo. Esa disciplina suya, inclinando la balanza
de la normalidad a su favor. Que es la medida, dicen. El
orden, dicen. La orden. Las órdenes.




Hay un lenguaje roto

Hay un lenguaje roto,
un orden de las sílabas del mundo.
Descífralo.
-José Ángel Valente-


Hay un lenguaje roto
una historia escrita por extrañas sombras
figuras solitarias

miradas indecisas
otras cosas que nos son desconocidas.
Hay un orden en el desorden de la única
sílaba
que cubre el mundo
emisión de voces dicen los sinónimos
conjunto de letras
que hacen eco en el orbe
recordando que tu condición de humano
(ser difícil líquidamente gaseoso un día)
es resolutivamente catastrófica.

Vete a la luz. Marcha. Huye.
Ir como una mano sobre la geografía.
Acariciar un cántaro como un agua
soportar la sed que ocultan los barros.
Rozar el silencio de la alfarería.

Hay un orden en el desorden de las cosas.
Tómalo. Mézclate inteligente materia
que duerme en los diarios.

jueves, 14 de febrero de 2013

Alma

Yo siempre fui comunista. Por común. Por alma.
Rotundo. Dogmático ante el derrumbe.
Y este blues de Zitarrosa es para los que como yo
necesitan un sorbo de tinta roja para camuflar el color
de su sangre en otras dogmáticas redundancias.
O para poner nombres a la situación
geográfica de sus venas. Chin-chin.
Para tí, Barrios González, única amante que me acompaña.
Compañera que me enseñas a remontar cometas.


miércoles, 13 de febrero de 2013

Adúltero

No me gusta coño vigilado ni estanque sin peces
-Guillermo de Aquitania-

Con un testículo también soy capaz de amarte,
me sobran cojones para fundir el mercurio
de tus ovarios de estambre,
quemar en la zarza todos mis espermas,
y morir abrazados sonriendo al patíbulo.
¡Ah! y tu marido que formó parte de la trama
que lo parta un justiciero rayo ecuménico
o que se lo folle el sable fálico del pez espada.









lunes, 11 de febrero de 2013

Godot

Se aliñó de ojos
se puso sobre monturas de hierba
álzose quizás sobre el granito
miró oteando
tal vez escudriñó con ojos de ciervo
olfateó el viento alimentado de pólenes
y supuso que el abrupto terreno
que se extendía frente a él precisaba de un jinete
o de un guerrero.
Rodeó con pies de acero y músculos de mineral
rocas elevadas casi hasta tocar otros planetas
y cabalgó en las sombras
que rebosaban los afilados perfiles de la piedra.
Un millón de años y aún espera
que le dijeron que esperara
a un tal Godot o a un tal primero.

Beckett, allá en Dublín, en un viejo café
lee una carta de su amigo Joyce.
Sin concederse treguas,
lento como la mano
del  que llegó primero,
acaricia el papel,
sus letras caen blandas al suelo
y el sobre arde.
¡Godot, Godot!



sábado, 9 de febrero de 2013

Sed

Yo encontré un verso
en un vaso de agua,
y fue al beber
cuando sucedieron
todas estas cosas.
No acusen a mi sed,
si acaso acusar debieran.


viernes, 8 de febrero de 2013

Citas desinteresadas

“La diferencia entre pasado, presente y futuro
es sólo una ilusión persistente”
-Albert Einstein-                                                                            

miércoles, 6 de febrero de 2013

Puntualidad y niebla

A las nueve de la mañana
te dio el sol en el coño.
A las quince y treinta
había bajado la niebla.
Y una nube blanca
atravesó mis labios.

Al borde de la niebla,
siempre fue al borde de la niebla
donde aprendimos a jugar.
Fue un juego dulce y sin trampas,
un juego sencillo de luces y sombras.
Y afuera la calle era de otros.

lunes, 4 de febrero de 2013

Miguel Ángel Curiel










El lunes 11 de Febrero, Miguel Ángel Curiel
presentará en Madrid, su libro HACER HIELO,
XXIII Premio Nacional de Poesía José
Hierro, en la librería LA MARABUNTA, a las
7,30 de la tarde, C/Torrecilla del Leal 32.


domingo, 3 de febrero de 2013

Aquel día lejano

Aquel día lejano muy lejano al entrar en casa
dejé sobre la mesa mis rodillas y mis codos
doloridos cansados
casi dejé un par de lágrimas
y una mirada rota sobre los muebles tristes.
Teníamos un televisor rojo y lo encendí
me quedé dormido en la silla frente al televisor
y llegaste tú de un lugar extraño dándome besos
para que viera tu rostro redondo y jovencísimo.
Yo te quería. ¿Cuál fue la verdad
que supimos mantener tanto tiempo en el aire
como un pulso como una espada
que jamás permitimos que nos golpeara
con su horrible amenaza?
Después tú enfermaste. Grave.
Y leve también yo enfermé
y comenzó una tormenta en nuestros corazones
un vendaval de pájaros locos que cruzaron por nuestras
manos y nuestra vida sin que pudiéramos tocarlos.
¿A dónde fueron las tardes compartidas
el aire nuestros ojos las letras caídas de aquellos libros?
¿Qué voy hacer sin ti cuando muera?
¿Y ahora vivo
qué voy hacer si vivo sin ti?
Han pasado las horas y los días
han pasado los meses y los años
y no ha pasado nada todavía
amor.

viernes, 1 de febrero de 2013

Ceguera


Me despierto emprendedor. Pienso en los emprendedores, esos seres que emprenden cosas. O empresas. Sobre todo si estas vienen cargadas de incertidumbre. Buscarse la vida es embarcarse en una buena empresa. Así que saludo a los filósofos, a los usurpadores, a los intrigantes, a los farsantes y a los mangantes. Y al parado que no quiere encontrar empleo. Y a aquel poeta que no quiso publicar un verso nunca, para no ser el circo que tanto nos cansa. Salud por tanto.

Siempre fui un emprendedor. Emprendía cosas una y otra vez. Emprendí poemas. Algunas veces atacado de una dislexia extraña, la palabra "emprender" me quemaba entre los dedos y perdiendo las dos primeras letras, labraba mi piel, abría surcos en ella, e iba prendiendo entre mis manos brotes de letras frescas. Así fue como le di sentido a la llama. Organicé varias hogueras con ellas. Fui un emprendedor que corrí el camino en sentido inverso. Una luz me precedía.

Un día bajo un almendro encontré a un anciano cubierto de harapos, que abría las almendras sujetándolas entre los dedos pulgar e índice y una ligera presión de ambas yemas. Pregunté el truco y me respondió: “Fíjate bien hijo, soy ciego”.

Mientras, afanados emprendedores corrían por amplias autopistas, en dirección contraria a la mía, dejando atrás los caminos polvorientos. Forjaban lentamente en la fragua del tiempo un gran proyecto, que con los años y leyes favorables al espectáculo o al espéculo, daría sentido, razón de ser, a un reino de hombres llamados videntes.

El horizonte al cubrirse de niebla y arena del desierto, se encargó de borrar para siempre un viejo camino polvoriento seguido por poetas disléxicos, que confundieron la purificación del fuego con la luz de un anciano ciego. En aquel camino de zarzas, cabras y lagartos jamás hubo almendro alguno.

martes, 29 de enero de 2013

Una pasión incontenible

Que cómo me siento? A veces me siento de pie. A veces camino sentado. Y una vez caminé sin moverme del sitio. A veces me tumbo de cuestas. A veces me cuesta sentarme. A veces bajo boca arriba y siempre me pienso asustado. Y una vez puse un pie en los viejos andamios de la vida y sentí ganas de pensar. Otra vez fui levantado del barro y baje cuesta arriba. Ya no tengo espalda, ni huesos maltratados. Ni un hueso blando, ni un pan duro. No sufro del traje y mis camisas caminan solas. A tientas. Algunas noches les abro la puerta y vienen a vivir conmigo. Soy una percha de carne insoportable que las aprecia. Su olor de sudores lejanos acelera mi paladar, reconforta mi memoria de cuando era un indio con pradera en la cintura. Todo es alacena, y aún me nombran los estantes vacíos. Nunca entendí por qué vivo archivado. Más amo las estanterías que esconden la sangre blanca de un poema. ¿Que cómo me siento? A veces me siento a pensar que como, que hablo y acaricio el brazo del hombre que me ama y mastico un pasado de relojes apretados en los puños iracundos de la noche, cuando la mano lenta de ella viene a nombrarme con su dedo de hembra atribulada. Todo se apacigua y el mar se mira en mis pupilas. Hay peces de fuego en todas las miradas. Una pasión incontenible.

lunes, 28 de enero de 2013

El soplo de un dios

No pude acariciarte,
mas ahora que tú me lo pides
¿cuántas caricias son precisas para que aparezcas
desnuda, blanda de carne y sangre,
temblando entre mis manos
para que yo forme con todo ello
un cuerpo mortal que me aconseje
las formas del barro,
las órdenes de un dios que con su soplo
levante un polvo de vientos veniales
y en ti se den las manos un abrazo
de tiernas palabras cálidas y hermosas?

Tócame aquí
ahora cuando la ausencia ve
lo que nunca vio nadie.

jueves, 24 de enero de 2013

Pedestal al poeta desconocido


Al poeta. Si hay que levantar un pedestal, este se merece soportar una estatua al poeta desconocido. La estatua, siguiendo los consejos de mi amigo, el poeta Manuel Pacheco (Manolo ahora reside en el Olimpo más residencial) y con algunas variantes introducidas por mí, sería de hierro fundido -de una colada de vigas ferruginosas encontradas en un estercolero-, de tamaño natural, con cara de poeta o de patata, que diría Miguel Hernández, esa cara de poeta que jamás recibió un premio literario, por estar controlados estos por las mafias de las editoriales al servicio de los jurados, y estos al servicio de los ayuntamientos u otros estamentos de la "cultura" de este país de cansados, que se gastan el dinero público dándoselo al gremio de poetas que están en nómina. O de su parte, que es casi lo mismo.

Nuestra estatua, llevaría la cabeza despejada, cabellos alborotados, una camisa de seda blanca abierta, con el pecho al descubierto, pantalones de pana negra, descalzo y con un farol encendido en la mano izquierda. La estatua además alumbraría en las noches de luna llena, que es cuando menos se necesita la luz de un farol. Y en la mano derecha dos libros de poemas: "Trilce", de César Vallejo y "Melos Melancolía" de Carlos Edmundo de Ory, por ejemplo.

Se procuraría que el pedestal con poeta estuviera en un sitio de paso, sin ir más lejos cerca de una boca de Metro. Llamaría la atención de los usuarios, que se pondrían a leer poesía como locos, para que a ellos que tienen oficios más nobles que el de poeta, también les levantaran un pedestal con estatua. Por la envidia a la poesía, que dicho de paso también hay mucha entre los poetas. De esas lecturas, -digo yo- los viandantes entenderían que dentro de la luz que irradia un poema, hay un hilo de oro que siguiéndolo se da con la entrada al laberinto, y que una vez dentro ya nadie está perdido, al revés, ese laberinto es el punto de encuentro, ya que no tiene salida. De ahí, a la revolución de las almas, hay un paso. Y todo resuelto. Un pedestal, un poeta. O un laberinto.



Citas desinteresadas

Sucesión de sonidos elocuentes movidos a resplandor, poema
es esto
y esto
y esto
Y esto que llega a mí en calidad de inocencia hoy,
que existe
porque existo
y porque el mundo existe
y porque los tres podemos dejar correctamente de existir.
-Juan Larrea-