sábado, 28 de enero de 2012

Jimi Hendrix

El blues de esta noche lo toca un tipo mestizo, de madre india y 
padre negro. Es el mejor guitarra de la historia. Tenía los azules
mejor que nadie. Jimi Hendrix.



viernes, 27 de enero de 2012

Los otros

El pueblo abordado por intránsitos civiles,
gente de paisano o alguna percha vieja
que perdió su traje,
vuelve a lamentarse.
En los márgenes de sus quejas
soy ese hombre misterioso que vino a visitarme.
Él me contó cosas,
excesivas, numeradas;
pero no me habló de mí,
ni una referencia, ni una alusión.
Así se fue, misterioso,
dejándome sin un atisbo de mi sombra.
O algunos rasguños de mi nombre.
El pueblo desbordado vuelve a regresarse,
a sus asuntos, a su perfecta alquimia
donde espesa el silencio de mi total ausencia.

Lluvia sobre las flores del sur

Lluvia de enero sobre las flores del sur.
Reunión placentera de gaviotas en la playa
a ratos tristes como un poema escrito
sobre un transparente papel de fumar.  
Esta tarde llueve. Cae agua del mar cercano.
Agua para estas flores de paraguas desconocidos.
El cielo y el mar igualan su gris
buscando motivos para besarse
o una disculpa para conocer sus límites.
Dos hombres me saludan con una sonrisa.
Hay voces de niños en los patios cercanos.


Variedad de sucuculenta, entre la Set Oliver y la Alworthia.

jueves, 26 de enero de 2012

Cogido con pinzas

Vuelvo al sur. A veces como una piedra
que cae a un lugar profundo y desconocido.
A veces vengo triste.
Vuelvo al sur como un "Polaco" Goyeneche cualquiera.
Y de vez en cuando me miro en el sol.
Me busco en la luz. 

Toda búsqueda es inútil: ya has llegado.




Final

Vamos finalizando. Se acaban los méritos, las ideas fenecen. Llegados a este punto los búcaros se estremecen, las flores se marchitan. Toda línea argumental va perdiéndose en el horizonte y uno lleva a otro, y otro va más allá y cae en lo que parece un abismo, una sima insondable, un fin al fin y al cabo. Un fin.

Hormas

Cuesta trabajo practicar con el lobo
Cubrir los pomos con una tela ardiendo
Subir los peldaños con los ojos cerrados
Tener entre las manos una seda helada.

Cuesta trabajo ver en algunas bocas
Las distintas palabras blancas
Que en las sombras te alaban.
Cuesta trabajo soportar tu propia carne:
Una flor blanca brilla esbelta y sola
Como el filo nevado de un cuchillo inerte.

Y subimos tarde hasta la hora doce del reloj
Para ver que su cenit también era falso
Al otro lado todo era abismo.

Cuesta trabajo entender al cadáver
Sobre todo si viene inalámbrico y solo
Más callado que nunca y exacto de palabras.

miércoles, 25 de enero de 2012

Acervo cultural

Caballo. Galopando. Derrumbado. Dulce. Caballo. De oscuro semblante tu jinete. Y unos simples y esbeltos alisios en el horizonte. Hoy es jueves en América y aquí seguimos festejando el dolor de una cultura que se impone. El rigor de ciertos intelectuales (los pobres) que viven con nosotros.
Vámonos caballo, al trote; ya es primavera y las hormigas bajo tus cascos no sangran. 

Ha muerto un poeta: Theo Angelopoulos, la mirada de Ulises

La tristeza que produce el cadáver del asesino

...era una camisa blanca
como las otras,
...con un disparo negro
como los otros,
...había un cadáver
como los nuestros
...bañado en sangre
como la suya.

...y un silencio neutro y cómplice
en todas las miradas.

martes, 24 de enero de 2012

Sangre de toro

¿Por qué pintan las naranjas? ¿Por qué lo pintan todo? Pues muy fácil: porque ustedes reclaman estética. Pareados. Reclaman que el pliegue de la falda o la raya del pantalón, haga vuelo y juego, con un levante liviano. Esteticienes del pánico, reclaman que su naranja juegue a los dados con Dios y con las puntillas lánguidas del tanga, o el color bisonte del calzoncillo.

Ver una naranja así produce dolor. ¡No está pintada!, las da así el naranjo, o lo que sea. Como si una naranja fuese ese balón de playa. Ese otro balón de los domingos que Ronaldo mete en la red y Messi en su alma. Un dolor que nos lleva a lo ancestral del hombre de lo que fue el hombre. Un dolor nuevo que viene del recuerdo de cuando éramos jóvenes y la belleza quería ser amiga nuestra. De cuando los griegos enterraban a los caballos muertos en batalla. Daba gusto comer naranjas entonces.

No pintan las naranjas: las esculpen. A la medida del gajo que llevamos entre las piernas. De lo que se come se cría.
¿Qué está pasando? A todos nos da en la nariz, que nada bueno.

Adiós, que nos zurza un médico la médula esdrújula de la noche. O la médula espinal de la lengua. Palabras. Sangre de toro.


Ah! ZZ Top.





Miles Davis & John Lee Hoocker

El blues de hoy llega sin avisar y el de mañana no llegará nunca.
El blues es un estado de ánimo. Como todo.
Como el amor, la poesía, y el color de los ojos de ella. O de él.
Pero el blues de hoy es una hermosa "fussión" que nos dejaron
estos dos maestros: Miles Davis y John Lee Hoocker.
Todo está perdido. Pero no.


lunes, 23 de enero de 2012

Ciudad

¿Qué piedra a golpear subes ahora,
universal sombra que ardes
incinerada de pasión y ansiada espera,
escanciando tu dolor en ánforas de vidrio?
¿Acaso soy yo esa deidad,
ese extravagante afán?

La ciudad es un profundo pozo.
Fábricas e iglesias,
edificios de altísimas oficinas proyectan sus siluetas,
y las calles me enseñan una vida que presta
oídos a las luces, ojos a los ruidos,
boca a los márgenes propagados
de otras figuras abstractas o mal hechas,
perdidas, errantes, solitariamente únicas.





Responsable

Dicen que yo era humo teatral
humo de fogueo,
una pantomima.
Mas aquellos disparos
de tierra y lluvia
hechos en las sombras
moldearon en barro
mi rostro de cristal,
mi orfebre mirada,
la párvula especie de la que provengo,
la generación de los crispados
o de los tensos,
y algunos se llamaron así mismos
ufanos comprensivos,
llamáronse trabajadores
responsables,
levantaron el país,
(y lo levantan)
y yo cruzado de brazos y de espanto
viéndoles pasar sin aliento
y sin pábulo,
impasible, pensando en el horrible
responsable
que me echaban en cara
(y me echan)
mañana y tarde
y algún anochecer.

domingo, 22 de enero de 2012

A Lucia Robles que se perdió

Esta hora perfecta para escuchar a este hombre  perfecto.


Pájaro

Élida
mácula
prístina
ósfera

escuálida rama
donde se posa
esa ave

alas médula
pico émbolo
friso rojo
pecho de oro

los líquenes
son su alimento.

Jamás hubo un ruido
en las zonas sombrías
de la maleza
donde ella anidaba.

sábado, 21 de enero de 2012

Giovanni Collazos

Entrevista con el poeta peruano,
realizada por Paloma Corrales.


Casa

Mi casa olía a orégano y membrillos
a carburo y migas, a ajos;
a queso portugués,
mi casa olía a jabón de sosa,
a colada y a cántaro de barro,
a agua fresca, a poleo, a gazpacho.


Mi casa olía a teja vana, a frío,
a sabañones, a tos ferina;
mi casa olía a invierno,
pero sobre todo olía a verano
a pelargonio y a higuera, a corcho.
A bolero, a “...están clavadas tres cruces”.


Mi casa olía a sopa de tomate,
a aceitunas machacadas.
A madre joven y fresca y risa.
Olía a cierta soledad de cortinas
echadas. A celindas.
Mi casa olía a un tiempo de frutos
y pasiones muy antiguas
que las llevo en mi corazón de corzo.
Mi casa olía a arriate. A vara de azucenas.


Un día mi padre cortó el lilo
que perfumaba el patio.

viernes, 20 de enero de 2012

Regresa el maestro: Leonard Cohen

Temblor

Llegará un día en el que todas nuestras palabras
irán entre comillas
en una doble imparcialidad
al sentido natural
de todas las emociones cogidas
por el imperdible neutral del miedo.
El vuelo de una paloma
las mariposas, los pétalos.
El viento cálido de las faldas.
Paseo despacio por un luminoso bulevar.
Veo la manera tan rara de pensar
que tienen los árboles
las posturas tan hermosas de aquellas
tres mujeres sentadas ante el velador tan leve
acumulado de muslos sobresaliendo
por entre patas de sillas torneadas de secretos.
Bajan sonriendo unos hombres jóvenes
abiertas sus camisas a la mirada del tiempo.
Y todo se sitúa en un temblor perfecto y pendular.
Si no he mirado si nada es cierto si sollozo acaso.

jueves, 19 de enero de 2012

Cumpleaños

Seguir caminando sin volverse loco,
continuar recordando tu nombre
por las calles de Atenas Móstoles o Paris,
bajo la lluvia y los robles, entre los helechos
o la esponjosa vegetación de la húmeda Galia.
Seguir aunque los hombres pierdan la piedra
que los orienta. Sólo en las esquinas
se citan las mujeres para dejarse acariciar
por manos y labios vertiginosos y puros.
En otoño, bajo las hojas muertas, aparecen en los parques
los cuerpos inertes y lánguidos de seres solitarios.
El poeta Eusebio Verón que jamás hizo público un verso,
fue encontrado muerto
una fría tarde de espesa niebla
bajo las ramas bajas de un boj.
En los bolsillos de sus ropas sólo se halló una llave,
en su mano izquierda un lápiz con la punta rota
y su mano derecha fuertemente apretaba una hoja de bloc.
Tuvieron que quebrar sus dedos
para poder leer entre las arrugas del papel
los siguientes versos:
“La palabra siempre es otra. Tú lo sabías,
mírame, ese era el misterio,

miércoles, 18 de enero de 2012

Dos confidencias

Una

¡Cómo pasa el tiempo,
sigo teniendo la misma letra!
Escribir me delata.

Dos

Escribí bien
hasta que empecé a ser leído.
Suponer una clientela
me condujo a sus gustos.
Pero por fin fui un miembro
del pueblo.


^^^^^^  ^^^^^^  ^^^^^^  ^^^^^^ 

Buenos días extranjeros o extraños,
extintos, expertos, náufragos de estos
amaneceres de melancólica presunción.

Bailen con ella el waltz que todo lo hace
sueño y despertar: Eleni Karaindrou.




Sexo

Ayer hice el amor con mi mujer.
Hoy hice el amor con mi mujer.
Huelo a sexo.
Huele a sexo mi mano azul de vientre
y huele a sexo mi mirada negra de carbón celeste.
Huelo a sexo si miro la luz de la ventana abierta
y si miro a mi mujer su mirada huele a sexo
como huele su labio vertical,
su boca de beso huele a mí.
Hoy hice el amor con el tacto blanco
de sus manos y me deje acariciar.
Hoy temblé de su olor y el mío.




martes, 17 de enero de 2012

Degollado epíteto

Corindón o esmeril pedernal
la chaira recorre los filos de la carne
magulla y gorgorea
hacia la oreja enfila la aguda punta
a escasos centímetros
quiebra
brevemente merodea
luego acaba hiriendo
donde la sangre brota con un gemido
de peces que se ahogan
de aspas y hélices fraguándose
en un murmullo de abanicos
proveniente de esa zona de la garganta
hecha cuna un instante
hecha cueva de oscuros y silenciosos pasillos
el grito allí se plagia repitiéndose en ecos
habitáculo donde mora el vital veneno
y muere misteriosamente.

Acaba en ese instante de bramantes
que exigieron el oscuro filo
para derramarse al vacío
de un embadurnado hilo meciéndose.




 Calvary Cross: Richard & Linda Thompson

Pléyade


Fue aquella manera de adaptarse a lo efímero
(relación social, cultura, amor, política,
obras hidráulicas y otras)
lo que hoy nos ha convertido en seres eventuales.
Demasiado tristes.
Año 2012. Repítanlo con letras:
Dos mil doce.

Aquella pléyade
sedienta de olorosas caderas,
pulsos perfumados,
un poni por mascota
su asilvestrado perro:
su frontera de orín.
Mi corbata de reo.

Vengan a por su remite. 

lunes, 16 de enero de 2012

Citas desinteresadas

El desasosiego de ver crecer el desierto,
hace temblar en agosto el corazón de los manzanos.
-Julia Otxoa-

Dulce desvelo


Me volví a casa caminando, con el fresco de la mañana,
durante un rato del trayecto con Bea, otro rato sola,
te escribí un correo y me fui a la cama.(*)
Encontré en las sábanas un perfume dulce
que me trajo el recuerdo de un hombre triste
que me amó tan lento que se hicieron lluvia
mis besos en su boca.
Y mis lágrimas en su mejilla,
afluente de vidrios y calles solitarias.
Y amaneció después un día frío
como aquel perfume suyo
que me amo tan lento
como un recuerdo dulce.
























(*) Los tres primeros versos me los ha prestado,
suyos eran, Carmen Muñoz. Agradecido quedo.

Corre la sangre del poeta

Corre la sangre del poeta por aceras
hacia alcantarillas profundas,
precedieron en su vida puñaladas rotas,
abierta la carne por heridas púrpuras,
sobre un cuerpo que siempre supo
que venerar al otro era mutilarse
o quemarse un poco a lo bonzo
bajo la sombra de bruñidos edificios,
aclamado por sedientos seguidores,
lectores compulsivos de poesía.

Dijo, citó como pudo, antes de morir,
que romper la mansedumbre de la palabra
era construir el verso indomable del poema.
Y llevaron luego su hermoso cadáver
a escenarios lánguidos
donde rutilantes esteticistas
le pusieron menta y laurel
una pincelada de óleo,
ramita de lino,
y en su boca acomodaron
la palabra fin.

Dicen que como se esperaba
aumentaron las ventas.

domingo, 15 de enero de 2012

Alma

Yo siempre fui comunista. Por común. Por alma.
Rotundo. Dogmático ante el derrumbe.
Y este blues de Zitarrosa es para los que como yo
necesitan un sorbo de tinta para camuflar el color
de su sangre. O poner nombres a la situación
geográfica de sus venas. Chin-chin.


(((entre nosotros, nunca el hombre, léase la mujer,
estuvieron tan solos. Aunque esto siempre se dijo,
hoy podemos añadir al miedo que nos acompaña,
que efectivamente, no hay nadie)))


STEFANIE - ALFREDO ZITARROSA

A todas las Stefanie que les gusta el blues de Zitarrosa.
Fue en un hotel y ella era brasileña... Y no quiso cobrarle al poeta.
No hay dolor más atroz que ser feliz....

Amanecer de loros

...frente a mi ventana se reúnen al amanecer
para arreglar el mundo.

viernes, 13 de enero de 2012

El lirón de Javier Krahe (Primavera)





La clase obrera va al paraíso *

Si me preguntan diré que esta tersura proletaria
de arrugas inclinándose al atardecer
se debe a una crema anticomentarios
que me he dado en la cara;
que dejé de leer los cataclismos
mas sin dejar de vivir en ellos.
Si me preguntan diré que vengo,
que jamás fui,
que nunca pisé lugares sacros,
y que, aunque miré, no vi más que una
niebla
espesa,
diré que ya dejé de leer entre líneas
y que ahora leo aves cuando pasan
cruzando el cielo,
camino de emigrantes climas,
más cálidos o benignos.
Diré: este es el muro desde el que caigo
construido por vosotros;
mas es verdad que no veo nada
y que tropiezo siempre en la misma piedra,
puesta por vosotros, sin duda.

Siempre creísteis que mi inocencia era soltera
de viudas emociones interiores.



* "La clase obrera va al paraíso", 1971. Dirigida por Elio Petri y protagonizada por Gian Maria Volonté, Mariangela Malato, Gino Pernice, Salvo Randone.